Un manifestante pide la liberación para Leopoldo López, durante una concentración en Madrid
Un manifestante pide la liberación para Leopoldo López, durante una concentración en Madrid - ÓSCAR DEL POZO

Carmena recibe a los opositores venezolanos: el gesto que dinamita Ahora Madrid

La facción más radical de la marca municipal de Podemos se mostró abiertamente en contra de esta recepción, al contrario que la alcaldesa y Marta Higueras, que votaron junto al PP y Ciudadanos

MadridActualizado:

La alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, recibe este lunes en el Ayuntamiento a Leopoldo López, padre del opositor venezolano encarcelado. La reunión, a la que también asistirán los portavoces de los cuatro grupos municipales (Rita Maestre, José Luis Martínez-Almeida, Purificación Causapié y Begoña Villacís), esconde uno de los elementos que resquebrajan a Ahora Madrid, dividido entre quienes implícitamente apoyan al régimen chavista y quienes están a favor de la liberación de los presos políticos.

La recepción, programada para las 12.30 horas, obedece a un acuerdo del Pleno del pasado 28 de febrero, en el que –a instancias del PP– se acordó recibir a los familiares de los presos políticos en Venezuela y exigir a sus autoridades la «inmediata liberación» de López, Antonio Ledezma y el resto de opositores. Nada extraño si no fuera porque Carmena y Marta Higueras fueron los únicos ediles de Ahora Madrid que apoyaron la moción.

En una votación a mano alzada, la alcaldesa y su mano derecha en el equipo de Gobierno reflejaron el abismo ideológico que separa a ambas de la facción más radical de la marca municipal de Podemos. Rommy Arce, Mauricio Valiente, Carlos Sánchez Mato, Montserrat Galcerán, Pablo Carmona, Yolanda Rodríguez y Javier Barbero se mostraron en contra de recibir a los opositores, así como de liberar a los encarcelados (a excepción de Barbero, que se abstuvo), algo sorprendente porque estos concejales se autodenominan como defensores de los Derechos Humanos.

La votación –aprobada con el apoyo de Ciudadanos y la abstención del PSOE y el resto de AM– no solo agitó al Gobierno municipal, sino también su credibilidad ante la oposición. Tras el Pleno de febrero, PP, PSOE y Cs pidieron la destitución de Valiente como responsable del plan de Derechos Humanos por la incompatibilidad con el cargo, al considerar que alguien que se opone a la liberación de presos políticos no puede pilotar ese proyecto. Carmena, sin embargo, ignoró el acuerdo y lo ratificó.