Inauguración del túmulo de Cervantes en las Trinitarias
Inauguración del túmulo de Cervantes en las Trinitarias - JOSÉ RAMÓN LADRA

Carmena prefiere un aparcamiento de caravanas a Cervantes

El PP había previsto 20.000 euros para promover las visitas al templo. Ahora Madrid lo dedica a un parking

MADRIDActualizado:

El gran descubrimiento de 2015 en el convento de las Trinitarias Descalzas sobre los restos de Miguel de Cervantes ha pasado desapercibido para el Gobierno de Manuela Carmena. Sus Presupuestos para 2016 no contemplan un solo euro de inversión a promocionar el hallazgo. El PP había previsto destinar 20.000 euros en el próximo ejercicio para poner personal que ayudase a las monjas de clausura a sobrellevar un previsible aluvión de visitantes. Se hubieran encargado de repartir los tiques.

El portavoz del grupo municipal popular, Íñigo Henríquez de Luna, preguntó al concejal de Centro, Jorge García Castaño, en el Pleno de la Junta de Distrito si había alguna actuación para poner en valor los restos. No existe un plan específico, aunque lo estudiarán más adelante. Sin embargo, sí han previsto una partida de igual valor, 20.000 euros, para crear un aparcamiento para caravanas en la capital. No se sabe dónde, ni cuándo, ni cómo será el proyecto. Pretenden utilizar alguno de los solares del Ayuntamiento para este fin. Hay una propuesta que sugiere que la gestión de la explotación fuera por una concesión de 40 años.

Se quiere atender de este modo al sector de las autocaravanas con la previsión de que pudieran generar un importante consumo en la capital. Definen a los dueños de estos vehículos como clase «media-alta». «Los turistas de camping de hoy, fundamentalmente gente joven, pueden ser los turistas acomodados y con alto poder adquisitivo de mañana», sugiere uno de los promotores del plan. Esta iniciativa presupuestada necesita desarrollo. Persigue ampliar el abanico de turistas, «abriendo más la ciudad a estudiantes, familias y gente con espíritu aventurero».

El pasado 11 de junio, Ana Botella cerró su mandato colocando un monumento funerario en las Trinitarias que da cobijo a los restos del ilustre escritor de la ciudad y su esposa, Catalina de Salazar. Se encuentra en el extremo sur izquierdo de la nave de la iglesia. En una hornacina, que posteriormente se tapió, se introdujeron las tres cajas que guardan las reducciones de los huesos hallados en la fosa 32 de la cripta, correspondientes a los cadáveres de la antigua iglesia de las Trinitarias. Esa fuente de ingresos aún está sin desenterrar.