Manuela Carmena y Marta Higueras
Manuela Carmena y Marta Higueras - IGNACIO GIL

Carmena da marcha atrás y no construirá microbarrios debido al rechazo de la ciudadanía

El Ayuntamiento abandona así las soluciones habitacionales prefabricadas, pensadas para dar salida a personas en situación de emergencia

MADRIDActualizado:

El Ayuntamiento de Madrid renuncia a los microbarrios -las soluciones habitacionales prefabricadas, que no viviendas, que el Gobierno municipal estaba ideando para dar salida a situaciones de emergencia- y lo hace por la «contestación ciudadana». A cambio abre un proceso continuado de compra de vivienda a particulares.

La delegada de Equidad, Derechos Sociales y Empleo, Marta Higueras, también presidenta de la EMVS, ha explicado a EP que renuncian a los microbarrios por «responsabilidad» después de preguntar y escuchar a la ciudadanía, como se había comprometido a hacer cuando esta cuestión pasó por el último Pleno. Allí la oposición en pleno votó contra ellos a partir de una proposición del PP.

«Hemos tenido una contestación muy grande y nosotros lo que tenemos que hacer es servir a los ciudadanos», ha declarado la edil, que ha aseverado además que es «rotundamente falso» que estas construcciones fueran a destinarse a realojar a los habitantes de la Cañada Real, como algunas voces se habían empeñado en difundir. «Alarmar así a los vecinos roza lo absurdo», ha criticado la delegada. Estas 70 construcciones temporales se iban a dirigir a vivienda joven en alquiler, es decir, se presentaban como la primera salida para el público joven que deseaba independizarse, además de a familias con dificultades para acceder a una vivienda arrendada.

Una vez que este plan es desechado, el Ayuntamiento opta por otra vía, un proceso continuado de compra de vivienda a particulares. Hasta el momento se habían puesto en marcha distintas convocatorias y siempre con un plazo temporal. Ahora ese marco de tiempo desaparece con el nuevo pliego aprobado, lo que facilitará el proceso.

La EMVS analizará mensualmente las ofertas recibidas. Las viviendas de particulares que podrían ser compradas por el Ayuntamiento deben estar en Madrid, vacías y en buen estado de conservación, habitabilidad y accesibilidad. Al menos deben contar con 45 metros cuadrados, un mínimo de dos dormitorios, además de huecos de luz exterior y cuarto de baño con lavabo, inodoro y bañera/ducha.

Aquellas viviendas que se encuentren en la planta baja de un edificio deben disponer de sótanos, trasteros o similares que prevengan humedades. La oferta corre de la mano del vendedor a partir de estas condiciones. La EMVS se encargará de analizarla y en el plazo de un mes aproximadamente se pondrán en contacto con el particular para visitar la vivienda.

En caso de que el domicilio tuviera algún desperfecto, el Ayuntamiento destinaría entre 7.500 y 15.000 euros a obras de adecuación para su total rehabilitación. Las tasaciones máximas en distritos como Puente de Vallecas y Villaverde está en 1.316,90 €/m2 pasando a 1.519,50 €/m2 en Carabanchel, Latina, Usera y Vicálvaro. En Arganzuela, Barajas, Ciudad Lineal, Hortaleza, Moratalaz, San Blas y Tetuán la tasación máxima se sitúa en 1.823,40 €/m2 y en Centro, Chamartín, Chamberí, Fuencarral-El Pardo, Moncloa-Aravaca, Retiro y Barrio de Salamanca en 2.026,00 €/m2.

Tras el consejo de administración de septiembre de la EMVS, y en el que se aprobó con los votos en solitario de Ahora Madrid la suspensión temporal de los desahucios de las viviendas municipales, Marta Higueras detalló que la empresa tiene registrados 17.000 solicitantes de viviendas, de los que 7.000 son de atención prioritaria, pero sólo cuenta con 300 viviendas vacías. La próxima adjudicación de vivienda pública, «las últimas de la EMVS», está prevista para finales de diciembre. Entonces la empresa «se quedará en una situación complicada. Se quedará sin vivienda a no ser que podamos comprar más», advirtió.