Tres hombres pasean junto a uno de los locales que se encuentra en el callejón de Puigcerdá
Tres hombres pasean junto a uno de los locales que se encuentra en el callejón de Puigcerdá - ISABEL PERMUY

Carmena estudia blindar contra el ruido la «milla de oro de la gastronomía»

La ZPAE abarcaría el tramo de Jorge Juan entre Claudio Coello, Velázquez y Puigcerdá

El Ayuntamiento delimitará el espacio autorizado para las terrazas del distrito

MADRIDActualizado:

Los vecinos de la zona de Jorge Juan, la conocida como «milla de oro de la gastronomía», han emprendido una batalla contra el exceso de ruido en el barrio. La Junta Municipal del Distrito de Salamanca aprobó este martes, a propuesta del Foro Local y con los votos a favor de Ahora Madrid y PSOE y las abstenciones del PP y Ciudadanos, la realización de un estudio técnico para valorar la declaración de Zona de Protección Acústica Especial (ZPAE) de esta calle y sus aledaños, entre los que se incluye el famoso callejón de Puigcerdá.

Entre las medidas que implicaría la declaración ZPAE figuran la reducción de horarios a discotecas, el adelanto de cierre de quioscos y terrazas, y la limitación de la concesión de licencias.

El ocio nocturno es uno de los principales causantes de molestias de los residentes, especialmente, por los altos niveles de ruido que se producen durante el periodo de descanso donde se concentran estos locales de ocio. En Madrid ya existen tres ZPAE: Aurrerá, declarada en octubre de 2010 y actualizada, de nuevo, el pasado 28 de junio, al incluirla en la de Gaztambide (Chamberí); Centro, en octubre de 2012; y Azca-Avenida de Brasil (Tetuán), en enero de 2015.

Cerco a los veladores

«Queremos que el Ayuntamiento utilice las armas que tiene para controlar el desparrame de estos locales: hay un exceso de restaurantes con mucho aforo en un tramo muy pequeño de la calle de Jorge Juan», explica a ABC el presidente de la Asociación de Vecinos de Recoletos-Salamanca, Lucas González. La lucha de los residentes comenzó hace dos años, cuando comenzaron a denunciar las irregularidades urbanísticas detectadas en las terrazas de los restaurantes del callejón de Puigcerdá, que habían levantado cerramientos estables y, de esta manera, ampliaban el local sin estar autorizados.

La producción de olores, ruidos, saturación de espacios en las aceras que imposibilitan el tránsito; y el colapso de la circulación por aparcamiento de coches de clientes en horas punta y proveedores son algunos de los trastornos que los residentes denunciaron porque les «hacía la vida imposible».

El Consistorio ha aprobado ahora pintar el perímetro del espacio público «para que estén perfectamente delimitadas y no se excedan»
En diciembre del año pasado, a menos de una semana para Nochebuena y con más de 400 reservas para cenas y comidas, el Ayuntamiento mandó precintar los establecimientos hasta que solventaran estos incumplimientos. Para evitar nuevos problemas, el Consistorio ha aprobado ahora pintar el perímetro del espacio público, «para que estén perfectamente delimitadas y no se excedan». «Al igual que se ha hecho en Chamberí, se protege la circulación y el tránsito de los viandantes por las aceras», indica a ABC el vocal socialista en el distrito de Salamanca, Eustaquio Jiménez, que elevó la propuesta al pleno y que fue respaldada por PP y Cs.

Asimismo, desde el 1 de agosto, los hosteleros han retirado los aparcacoches, que era otra de las demandas de los residentes. No obstante, la declaración de ZPAE que reclaman ahora implicaría ir un más allá. «Impone restricciones que harán que nuestra vida sea más tranquila», expresa González, que incide en que ellos no actúan «contra los restaurantes»: «Lo que queremos es que los restaurantes no nos echen del barrio, porque nos es imposible dormir».