Una señal de tráfico advierte del Área de Prioridad Residencial, en la calle de Leganitos, junto a decenas de coches estacionados
Una señal de tráfico advierte del Área de Prioridad Residencial, en la calle de Leganitos, junto a decenas de coches estacionados - ISABEL PERMUY

Carmena dejará de ingresar 6 millones de euros con el cierre al tráfico en Centro

El distrito dedicará todas sus plazas de aparcamiento a residentes, con un descenso en la recaudación del SER

MadridActualizado:

El cierre al tráfico del distrito de Centro, planeado para 2018 y constituido como la primera gran medida del Plan de Calidad de Aire y Cambio Climático, supondrá seis millones de euros menos para las arcas municipales en concepto de aparcamientos en la vía pública. La prohibición de circular en el centro de la capital, que pasará a ser exclusivo para residentes, como ya ocurre en algunas áreas de esta zona, reducirá la importancia del Servicio de Estacionamiento Regulado (SER) a un papel casi testimonial.

El Ayuntamiento de la capital, que dirige Manuela Carmena, trabaja desde hace meses en la denominada como Área Central de Cero Emisiones, lo que supone el veto al tráfico de paso en todo el distrito, con la excepción de los residentes (previo pago de una tasa anual de 25 euros) y otros supuestos como la carga y descarga, quienes estacionen en aparcamientos privados, las personas con movilidad reducida o los vehículos con el distintivo Cero Emisiones. Esta zona, que abarca una superficie total de 520 hectáreas, será «de facto» la unificación de las cuatro Áreas de Prioridad Residencial (APR) actuales; Letras, Embajadores, Cortes y Ópera serán una sola tras anexionar Justicia, Palacio y Sol.

La previsión del Consistorio es que la zona azul del SER desaparezca completamente, ocupando ese espacio los residentes. Si bien el cambio se confirmará el próximo año, el equipo de Gobierno ya ha iniciado este trabajo en barrios muy transitados, como es el caso de La Latina, famoso por su oferta de ocio y gastronomía. El repintado se hizo a principios del mes pasado, con la creación de 112 nuevas plazas de aparcamiento. Esta reordenación afectó a la plaza de la Cebada (con 47 más); la Cava Baja (18), la plaza de la Puerta de Moros (16); la calle de Segovia (13); la Carrera de San Francisco (9); la Costanilla de San Pedro (6); y la plaza de la Cruz Verde (3). Además, el 10 por ciento se dedica a motos y ciclomotores, exentos de la restricción.

Funcionamiento en estudio

Una vez entre en funcionamiento la gran APR de Centro, la circulación estará prohibida para cualquier conductor que no sea residente o esté fuera de las excepciones de la normativa, con la consiguiente reducción de la rotación de vehículos privados. Según cifras de la concejalía de Medio Ambiente y Movilidad, que dirige Inés Sabanés, la recaudación por el SER en el espacio que ocupará este área fue de 6.156.633,25 euros en 2016; de los cuales 3.225.622,10 euros corresponden a la zona azul y 2.931.211,15 a la verde.

La sustitución de la zona azul por verde ya ha empezado en La Latina, con 122 nuevas plazas de aparcamiento

Fuentes de Medio Ambiente explicaron a ABC que aunque la aplicación del Área de Cero Emisiones será similar a la de las cuatro APR, aún está en fase de estudio cómo será su puesta en marcha. No obstante, el veto a los no residentes es innegociable.

Una de las calles que más dudas presenta dentro del cierre, en torno a su funcionalidad, es la Gran Vía. Aunque en un principio se barajó la posibilidad de que estuviera libre de esta restricción, dada su configuración como arteria de entrada y salida, finalmente sí estará incluida. En cualquier caso, la prohibición no será total, sino que se podrá circular siempre y cuando se estacione en un aparcamiento privado, como ya ocurre en la actualidad. La clausura será plena en el año 2020, para el caso del SER, y en 2025, para el tránsito de vehículos privados. Como informó este periódico, los afectados serán los diésel anteriores al año 2006 y los gasolina previos al 2000.

Aumento de las multas

Otro elemento asociado a las Áreas de Prioridad Residencial son las multas, impuestas a los no residentes que circulan por cada zona restringida. Según un informe de Automovilistas Europeos Asociados (AEA), estas ocupan el tercer puesto de la clasificación de las sanciones de tráfico en Madrid, con una recaudación total de 50.997.800 euros el año pasado. La ampliación de su ámbito de influencia hace pensar que los ingresos serán todavía mayores, especialmente si atendemos a las circunstancias de los últimos años.

El escrito de AEA revela que en un solo un año prácticamente se duplicaron las multas por esta cuestión, habida cuenta de que en marzo del año pasado entró en funcionamento la APR de Ópera. En 2015, con tres barrios cerrados al tráfico, se sancionó a 289.606 infractores, mientras que en 2016, con solo una más, se hizo lo propio con 566.420 conductores. En términos económicos, la recaudación pasó de 26.064.540 euros a los más de cincuenta millones citados anteriormente.

Solo podrán circular los residentes, vehículos de cero emisiones, motos y bicis, autotaxis, movilidad reducida y «carsharing»

El Área Central de Cero Emisiones, que exime a los vehículos de servicios, de cero emisiones y «car sharing» –Car2go y Emov–, está previsto dentro de las 30 medidas presentadas en el Plan de Calidad de Aire, encaminado a construir una ciudad «más sostenible». El cierre del centro será la primera medida de cierto calado, aunque no la única a aplicar con carácter inmediato. Asociadas a esta, en un trabajo conjunto entre las concejalías de Movilidad, Seguridad y Urbanismo, se abordará un rediseño de las principales vías de distribución del tráfico, así como una reordenación de algunas calles para primar el tránsito de peatones y ciclistas. El aumento de los carriles bici, precisamente, será otra de las grandes actuaciones previstas.

En su firme propósito de reducir los niveles de dióxido de nitrógeno (NO2), el Ayuntamiento prevé sustuir progresivamente los autobuses de la Empresa Municipal de Transportes (EMT) y conseguir una flota «100% Sostenible» para los tres próximos años. Puesto que en el distrito de Centro solo podrán circular los vehículos de bajas emisiones –además de los residentes–, también se destinará una partida de un millón de euros para subvencionar el cambio de taxis por coches eléctricos e híbridos. Esta actuación se ha hecho después de que el 71 por ciento de los taxistas quedase fuera de las ayudas del Consistorio porque el prosupuesto que dedicó fue insuficiente.

Como publicó ABC, el plan también reducirá en 2018 la velocidad máxima en la M-30, que pasará de 90 a 70 kilómetros por horas, y en los accesos a la capital. Además, se construirá una red de aparcamientos disuasorios en la corona metropolitana; se priorizará el transporte público y se aplicarán medidas de regeneración urbana.