El cadáver del narco, ayer, junto a su coche y la Policía Científica - GUILLERMO NAVARRO / Vídeo: Asesinado un miembro de los Miami a plena luz del día en Pozuelo de Alarcón
Pozuelo de Alarcón

El asesinato del capo Richi de los Miami: una vida «entre plata y plomo»

La víctima era íntima de Zanata, con el que tenía un gimnasio hasta que lo encarcelaron en 2016 por un alijo de 400 kilos

MADRIDActualizado:

A José Ricardo Rojas Montes, de 44 años, natural de Colombia y con nacionalidad española, se la tenían jurada desde hace mucho tiempo. Conocido como «Richi», fue uno de los capos de los Miami, la banda de matones encargada del tráfico de drogas a gran escala (que colocaban en las discotecas que controlaban), extorsiones y blanqueo de dinero.

Considerado por los investigadores uno de los presuntos narcos más importantes del país, tenía muchos frentes abiertos y varios antecedentes, a raíz de las distintas investigaciones a las que había sido sometido, algunas recientes. Ayer, dos sicarios que iban a bordo de una moto se cobraron su vida. Acababa de dejar a su hijo en el British Council School, situado en una exclusiva zona de Pozuelo de Alarcón. Residía en un lujoso chalé de la avenida del Club Deportivo, junto a La Finca.

Richi estaba a unos cien metros del colegio, a la altura del número 3 de la calle de Solano, con dos carriles por sentido, en el interior de su vehículo (aún en punto muerto), un Volkswagen Golf de color gris, acompañado por su pareja. Dos sujetos que circulaban en una motocicleta, una Yamaha 500 -que instantes después no figuraba aún como sustraída- aprovecharon que el tráfico estaba detenido para ponerse a su altura, en paralelo.

El hombre que iba de paquete, sin mediar palabra, vació el cargador de una pistola automática. Disparó al menos una docena de veces

El que iba de paquete, sin mediar palabra, vació el cargador de una pistola automática. Disparó, al menos, una docena de veces. Los impactos reventaron el cristal del conductor y alcanzaron de lleno a la víctima. «Ha sido un trabajo muy profesional, encargado desde Colombia, probablemente a alguna oficina de cobros», relataban ayer fuentes del caso.

Tras consumar la agresión, los atacantes se dieron a la fuga. La zona tiene varias salidas muy fáciles, entre ellas a carreteras como la M-503 y la M-40. Los testigos declararon que llevaban cascos blancos e iban vestidos de oscuro. Se trabaja con la hipótesis de que utilizaron silenciador. Homicidios recogió las cámaras de seguridad que pudieron captar los hechos.

A las 9.26 horas el teléfono de Emergencias 112-Comunidad de Madrid recibió la primera llamada de alerta. Aludían a un herido por arma de fuego. Cuando llegaron los sanitarios del Summa, sacaron el cuerpo de Richi y lo tendieron en la calzada con el fin de reanimarle, pero no pudieron. Había muerto en el acto. Los sicarios se encargaron de ejecutar su venganza.

Mientras, su pareja resultó ilesa. Salió por su propio pie del vehículo, aunque tuvo que ser atendida por los psicólogos del Summa debido a la tensión vivida.

En el lugar de suceso, agentes de la Policía Científica recogieron doce casquillos de bala. Estuvieron «peinando» la zona varias horas, con el fin de ver si los criminales habían tirado el arma de fuego, una pistola automática, sin éxito. A las 12.45 horas, Golf fue retirado de la calzada y la zona se abrió.

Un «vuelco» o deudas

Los investigadores sospechan que el ajuste de cuentas está relacionado con el narcotráfico, bien por una deuda o por un «vuelco» (robo de mercancía a otra organización). No obstante, no descartan las extorsiones y amenazas que realizaba. La víctima, que estuvo en la cúspide de Los Miami, organización criminal desmantelada por la Policía en 2011, mantuvo una relación cercana en su día con Juan Carlos Peña Enano, su máximo responsable, hasta que fue detenido en un control en Navacerrada en 2009.

Pero Richi con quien realmente era uña y carne era con Mario Zapata, de quien era socio en un gimnasio cercano a la Jefatura Superior de Policía de Madrid. Además, oficialmente, Rojas Montes era empresario de mercancías no perecederas y aeronáutico.

Fuentes del caso indicaron a ABC que, tras el declive de los Miami, Zapata creó su propia organización para el narcotráfico, entre un círculo bastante pequeño y que, supuestamente, en el centro estaba el asesinado ayer. «No tenían a mucha gente, pero eran muy grandes a nivel de cocaína en España. Richi se dedicaba sobre todo a la distribución. Tenía especial «mano» en los contenedores que llegaban desde Suramérica al puerto de Valencia».

Su mala racha empezó a hacerse larga en enero de 2016, cuando a Mario Zanata la Udyco Central de la Policía Nacional y el EDOA de la Guardia Civil le detuvieron en la operación Milacron, con un alijo de 402 kilos de cocaína llegado desde Guayaquil (Ecuador). Criado en el barrio obrero de La Elipa (Ciudad Lineal), Zapata residía a todo trapo con su mujer e hijos en Las Lomas (Boadilla). Desde hace dos años, está en una celda de dos por dos metros. Y su «colega» de toda la vida, en la morgue.