Mateo Feijóo y Celia Mayer (en el centro), junto a los artistas invitados a la presentación de las Naves de Matadero - INMA FLORES

Bronca por la programación de las Naves de Matadero: «Es un despropósito»

La decisión de recular y mantener los nombres de Aub y Arrabal en sus salas es considerada como una nueva corrección de Carmena a Celia Mayer

MadridActualizado:

La polémica tuvo ayer un papel protagonista en la presentación del nuevo rumbo de las Naves de Matadero de la capital. Con la retirada de los nombres de Max Aub y Fernando Arrabal de las salas como telón de fondo, la programación fue muy cuestionada por la inclusión de nuevas disciplinas artísticas en detrimento del teatro, hasta la fecha el elemento principal del espacio. La oposición, muy crítica con la «purga» de Aub y Arrabal, censuró a la edil de Cultura y Deportes, Celia Mayer, por cambiar de opinión en solo unas horas y mantener los nombres de los dramaturgos: «Estamos ante una nueva corrección de la alcaldesa»; «Todo es un despropósito».

Mayer presentó las líneas generales de las naves 10, 11 y 12 del Matadero, ahora renombradas como Centro Internacional de Artes Vivas, junto al director del espacio, Mateo Feijóo. Después de la actuación en inglés de un rapero y tres bailarines de «breakdance», la concejal del ramo se afanó en zanjar la polémica sobre los nombres de Aub y Arrabal, bajo el argumento de que fue un malentendido: «Ha habido una confusión entre las naves y las salas; se van a mantener las dos».

Labor de concejal

Mayer no detalló por qué se retiraron los nombres ni cuándo se restituirán. «Una concejal no está para quitar los carteles de las salas», dijo tajante, con ganas de redireccionar las preguntas a la programación. La única explicación fue que las naves se encuentran «en un periodo de transformación» y que la alcaldesa, Manuela Carmena, ha escrito una carta de disculpa a los familiares de Max Aub.

Las ediles Mar Espinar y Sofía Miranda, de los grupos municipales del PSOE y Cs, respectivamente, valoraron este relato como una nueva rectificación de Carmena a la gestión de Mayer: «No es un malentendido, es una respuesta a la presión del sector y de la oposición; estamos ante otra rectificación de la alcaldesa a Mayer, otra más», apuntó Espinar. En la misma línea, Miranda denunció un nuevo desmán de la responsable de Cultura: «Mayer tiene que dar explicaciones de por qué quitó las salas de Aub y Arrabal, está claro que la alcaldesa la ha vuelto a parar los pies».

Pese a que el deseo de Celia Mayer era zanjar la polémica cuanto antes, lo cierto es que los principales reproches apuntaban al programa «interdisciplinar y vanguardista» que presentó Feijóo, ganador del concurso planteado por el Ayuntamiento.

La presentación, a la que no acudió ningún representante del PP, fue la escenificación del malestar generalizado del sector, que cuestionó el modelo elegido. Al acto acudieron numerosos actores, directores y productores. «¿Se imaginan que el Reina Sofía saque sus cuadros para organizar otras actividades artísticas?», se cuestionó desde el público. Mateo Feijóo, flanqueado por Celia Mayer y varios de los artistas invitados, defendió su apuesta por el arte contemporáneo con una pregunta retórica «¿Pueden decirme que es el arte?».

El reproche lanzado desde las butacas también planteó un debate sobre la participación de la ciudadanía en la elección de estos proyectos. A tenor de la consulta ciudadana sobre el futuro de la plaza de España o de la Gran Vía, una productora asistente propuso que se haga lo propio con el proyecto cultural de las Naves de Matadero. Si bien Mayer recogió el guante, el director del espacio fue tajante en su respuesta, contraria con la política descentralizadora de Ahora Madrid: «Que todo el mundo opine de todo no es operativo».

«Falta de diálogo»

Las críticas de la oposición sobre la programación se centraron más en la ausencia del teatro escrito que en su contenido más estricto. Mar Espinar reprochó la «falta de diálogo» y cómo la bronca vivida eclipsó lo que debió ser el elemento fundamental. «El problema es que no hay diálogo, si no hablas con los que saben es muy posible que al final te equivoques», dijo. Su homóloga en Ciudadanos tildó la presentación como «un despropósito» injustificado: existen otros espacios libres para desarrollar esas actividades, como la Nave 16, que está vacía, pero no quitar algo que ya está consolidado».

Otro extremo que no explicó Mayer fue el coste que tiene separar las Naves del Teatro Español, donde estaba entroncado hasta ahora. Lo que sí detalló es la nueva financiación del espacio; las compañías recibirán un caché y no irán a taquilla. «Ya no tendrán que arriesgar su propio dinero», aventuró la concejal de Cultura. Del más de millón de euros del presupuesto, 600.000 son destinados a los artistas.