Recreación de la entrada del futuro Hotel Four Seasons del complejo Canalejas, que deberá abrir en 2019
Recreación de la entrada del futuro Hotel Four Seasons del complejo Canalejas, que deberá abrir en 2019 - OHL

El «boom» hotelero pone a Madrid por delante de Barcelona

El centro acapara el tirón de hoteles de lujo, con aperturas inminentes este año y más de 637 millones de euros invertidos

MADRIDActualizado:

La confirmación, esta misma semana, de la apertura en 2019 de un hotel de Cristiano Ronaldo en la Gran Vía ha vuelto a situar sobre la mesa el foco que los establecimientos de lujo han puesto sobre el centro de Madrid. La inversión hotelera ha vivido en el último año un gran repunte en número de operaciones con el anuncio de inminentes establecimientos de 4 y 5 estrellas en pleno corazón turístico. Desde el anuncio de la llegada del primer Four Seasons de España, el triángulo que delimita la Puerta del Sol, la plaza de España y la Red de San Luis ha acaparado la atención de cadenas e inversores para renovar o construir hoteles en esta zona.

La ciudad dibuja así un nuevo mapa hotelero, con una decena de operaciones que han movido más de 637 millones de euros de inversión, según los últimos datos de Irea. El cambio de manos y el lavado de cara de hoteles ya existentes suponen el 55% de las transacciones. El resto, 288 millones de euros, corresponden a establecimientos de nuevo cuño. «Madrid se ha consolidado como uno de los destinos urbanos preferidos por el turista internacional y continúa su escalada en términos de “RevPAR” (el índice que mide los ingresos por habitación disponible), que se sitúa en 63,3 euros, aproximándose así a los niveles pre-crisis (66,1 euros)», explica a ABC Miguel Vázquez, socio director de la división hotelera de Irea.

Aunque los ingresos por habitación disponible siguen sustancialmente por debajo de los 95,9 euros de la Ciudad Condal, «Madrid luce especialmente bien de cara a los inversores». «La capital fue el primer destino de inversión hotelera en España en 2016 por delante de Canarias y Barcelona, lo que pone de manifiesto el enorme interés de los inversores ante las excelentes expectativas de crecimiento del turismo en la ciudad», explica Vázquez. Ese interés se ha visto beneficiado «especialmente» por la coyuntura política catalana derivada del independentismo y el atentado terrorista de agosto. «Madrid se percibe como un destino de inversión más estable que Barcelona», sostiene este experto.

Prueba de ello es el regreso a la capital de algunas cadenas, como la estadounidense Hyatt, que ha vuelto a Madrid tras una década de ausencia con un hotel en plena Gran Vía de su nueva marca urbana Centric. Inaugurado el pasado 20 de diciembre, supone un ejemplo claro de reconversión de un edificio de oficinas -sus propietarios son Exacorp One, la familia mexicana Díaz Estrada-, en el que han invertido unos 30 millones de euros para explotarlo en régimen de alquiler bajo la fórmula de gestión. El mismo modelo elegido por la «joint-venture» de Pestana y Cristiano Ronaldo, que invertirán a partes iguales 14 millones en su segundo proyecto confirmado en Madrid, también en la Gran Vía, tras el proyecto de la cadena portuguesa de hacer 80 habitaciones en la Casa de la Carnicería de la Plaza Mayor a finales de este año. El Pestana CR7 Lifestyle de Gran Vía, 29, se levantará sobre el histórico edificio de la Casa del Libro -propiedad de Constructora Calpense S.A.- y su apertura, con 160 habitaciones, está prevista para 2019. Este tipo de opción de gestión de un edificio con uso hotelero alquilado puede superar los 15.000 euros de renta anual por habitación.

Tras haber realizado un macro «casting» para encontrar personal, el hotel VP Plaza España Design afronta su recta final ante su inminente apertura. Es uno de los hoteles de lujo que renovarán por completo la oferta de la plaza de España, junto con el Barceló Torre de Madrid, ya en funcionamiento. El nuevo edificio, con 17 plantas, ha lavado la cara del espacio que ocupaban hasta hace un par de años un edificio de oficinas, un apartahotel y una de las sedes de Telefónica -con okupas hasta su derribo-. Cuenta con 214 habitaciones de nueve categorías diferentes.

Riu, en la plaza de España

A ellas se sumarán las 589 habitaciones que la cadena Riu ha comenzado a construir en el histórico edificio. Sus obras de rehabilitación arrancaron en octubre pasado y pretenden dar una nueva vida a este coloso. De cuatro estrellas, ocupará 24 de las 27 plantas. Tendrá una única suite presidencial en la planta 19, una piscina desbordante en la azotea, un «sky bar» panorámico en las dos últimas plantas, quince salas de reuniones -3.000 metros cuadrados- y dos terrazas con solárium en el piso 20. Su fecha de apertura, en el escenario más optimista, no se producirá antes del verano de 2019.

El año que viene, asimismo, está prevista otra gran apertura: el Four Seasons de Canalejas. El proyecto -Villar Mir vendió en febrero de 2017 el 50% al fundador de PokerStars, Mark Scheinberg, por 225 millones de euros- lleva casi tres años y medio de retraso sobre el plan inicial tras los problemas que tuvieron con el Ayuntamiento por la conservación de los elementos protegidos del complejo de edificios de la manzana.

Entre las últimas operaciones aprobadas por la capital está la reconversión a uso hotelero de la antigua sede de Caja Madrid en la plaza de las Descalzas. Propiedad del grupo KKH Property Investors, tiene permiso para hacer 180 habitaciones y suites.

La escasez de edificios que permitan una reconversión a uso hotelero ha lanzado a los fondos de inversión inmobiliaria y a las socimis a estar a la caza de nuevas oportunidades en el centro. Incluso aunque el proyecto sea complicado, como la reconversión de los recientemente cerrados cines Acteon, en Montera. Sus propietarios, Exacorp One -los mismos que del edificio que ocupa Hyatt en Gran Vía- lo compraron hace tres años para hacer un hotel. Pero su uso solo puede ser cinematográfico, teatral o de conciertos, y el Ayuntamiento, de momento, no quiere cambiarlo. En marzo reabrirá, también en la zona, el más antiguo de Madrid: el Gran Hotel Inglés. La mallorquina Hidden Away Hotels ha invertido 7 millones.