La bandera de España en el edificio de Valdebebas
La bandera de España en el edificio de Valdebebas - ABC

La bandera de España más grande del mundo luce en un bloque de viviendas de Valdebebas

Una promotora inmobiliaria cuelga de un edificio una lona de 731 metros cuadrados para reivindicar la unidad del país ante el desafío independentista en Cataluña

MadridActualizado:

El orgullo de ser español es intangible, pero los símbolos pueden ser una buena unidad de medida. Si fuera así, este sentimiento ocuparía 731 metros cuadrados; o lo que es lo mismo, la fachada de un edificio de 14 plantas. Esta es la superficie de la enorme bandera que se ha colocado en un bloque de viviendas en Valdebebas, como respuesta al desafío independentista en Cataluña y en defensa de la unidad de España. La enseña, la más grande de cuantas se conocen, es dos veces y media la de Colón, equivalente a casi tres pistas de tenis en fila.

La iniciativa nace de la promotora inmobiliaria Valenor, que pronto terminará las obras en este inmueble. Según ha explicado su presidente, César Cort, la idea surgió la semana pasada de forma espontánea, tras el referéndum ilegal del 1-0. «Estoy orgulloso de ser español y me preocupa lo que está pasando en Cataluña, es mi forma de apoyar a quien se siente aislado allí y de protestar porque se salten las leyes a la torera», afima a ABC.

La bandera, de 17 metros de ancho y 43 de largo, se situó en el edificio después de que se hiciera lo propio con otro bloque más pequeño, donde se colocó una lona más pequeña, de 7 metros por quince. «Lo hablamos y a todos nos pareció bien; todos en la empresa estamos orgullosos»; y añade: «No entendemos España sin Cataluña ni Cataluña sin España».

Instalada desde esta mañana en la calle de Jose Antonio Corrales, colgará de la fachada del edificio durante una semana, hasta que comiencen los trabajos en los balcones de las viviendas. Se trata de un récord en España; si la bandera de la plaza de Colón era hasta ahora la más grande, con 294 metros cuadrados, esta es dos veces y medio mayor. Su precio, no obstante, es una incógnita. «No importa el precio, lo hubiera hecho igual si costara la mitad o el doble», argumenta Cort.

Su futuro también es desconocido. Los promotores de esta singular iniciativa aseguran que aún no lo han decidido, si bien están abiertos a una segunda vida. «Si viene alguien con buenas intenciones, nosotros encantados de cedérsela», explican.