Los cerramientos de las terrazas de cuatro establecimientos de Puigcerdá estrechan varios metros la calle
Los cerramientos de las terrazas de cuatro establecimientos de Puigcerdá estrechan varios metros la calle - ISABEL PERMUY

El Ayuntamiento de Madrid amenaza con cerrar cuatro restaurantes del callejón de Jorge Juan

El Consistorio detecta irregularidades en los cerramientos de las terrazas tras las denuncias de los vecinos por la invasión privada de espacio público

MadridActualizado:

El Ayuntamiento de Madrid amenaza con cerrar cuatro restaurantes del conocido como callejón de Jorge Juan, la que es considerada la «calle de la gastronomía» del barrio de Salamanca, junto a la Milla de Oro de Madrid, por incumplir la legalidad urbanística municipal. Tras distintas inspecciones a estos locales, los técnicos comprobaron que, tal y como consta en un informe del Servicio de Disciplina Urbanística -al que ha tenido acceso ABC-, «han efectuado terrazas con cerramientos estables que amplían el local sin estar autorizados», ya que se trata de «espacios de titularidad privada, pero de uso público».

En concreto, los establecimientos que están en el punto de mira son La Máquina (Jorge Juan, 12), de la familia Tejedor, un grupo que ya cuenta con catorce exitosos restaurantes en Madrid; Mesón Cinco Jotas (Puigcerdá, 4), que pertenece al grupo Osborne; Babelia (Puigcerdá, 6), propiedad de Pepe Caldas, promotor actual de la Taberna Los Gallos y Puerto Lagasca; y No (Puigcerdá, 8), del chef Xavier Márquez.

Según han confirmado a este diario fuentes de Urbanismo y de la Junta del Distrito, ya se ha tramitado el «expediente de disciplina urbanística previa al cese de la actividad» de estos locales de restauración. Por ello, a partir de ahora, «deberán subsanar las deficiencias que se han apreciado por la inspección en el plazo correspondiente». De lo contrario, nada podrá evitar su clausura.

La calle Puigcerdá, donde se ven la cubierta y las terrazas cerradas
La calle Puigcerdá, donde se ven la cubierta y las terrazas cerradas- ISABEL PERMUY

Este ultimátum llega más de seis meses después de la primera denuncia interpuesta por la comunidad de vecinos de la calle de Jorge Juan, 11, 13 y 15. En el escrito firmado por los residentes y enviado a la Junta de Distrito de Salamanca el pasado 19 de noviembre, se quejaban de los «graves» perjuicios que suponía para ellos convivir bajo esas circunstancias. «La producción de olores, ruidos, saturación de espacios en las aceras que imposibilitan el tránsito, y colapso de la circulación por aparcamiento de coches de clientes en horas punta y proveedores» son algunos de los trastornos que les «hacen la vida imposible» y dificultan la convivencia.

«En mi bloque de viviendas hay cuatro pisos en venta. La gente se quiere ir de aquí, porque no se puede vivir bajo esta situación», se queja Mariano Bobo, uno los vecinos que decidió denunciar ante la Junta del Distrito los cerramientos presuntamente irregulares de los restaurantes.

Incumplen la licencia

Un mes después, la denuncia fue trasladada a la Agencia de Actividades, acompañada de un informe técnico firmado por la Junta de Distrito en el que se constataba el «aumento de la edificabilidad de los locales a costa de suelo privado», así como el «cerramiento de la cubierta de los edificios que albergan estos locales»; que en ningún caso tiene que ver con las «construcciones ligeras» que permite la Ordenanza de Terrazas y Quioscos de Hostelería y Restauración.

«Los cerramientos de las terrazas solo se pueden levantar por tres lados. Y, en estos casos, más que una terraza, lo que han hecho es una ampliación irregular del local», explican fuentes de la Junta del Distrito de Salamanca, que preside el concejal de Ahora Madrid Pablo Carmona. Por eso, se envió la denuncia a la Agencia de Actividades, ya que, según añaden las mismas fuentes, «se trata de un quebrantamiento de las condiciones de la licencia».

El informe de los técnicos que fue remitido a la Agencia de Actividades
El informe de los técnicos que fue remitido a la Agencia de Actividades- ABC

En ese informe se advertía también de que estos cambios en los locales suponía «la alteración de las condiciones de volumen y forma del edificio», que recoge el apartado 1 del artículo 10 de la Ordenanza para la apertura de actividades económicas de Madrid. Además, se señalaba la modificación de las «condiciones de repercusión ambiental y de seguridad», previstas en el apartado 2 del artículo antes mencionado. Por último, los inspectores hacían mención al «incremento de aforo» que se producía tras haber ampliado la zona habilitada para el público, tanto en la azotea como en el ensanche de la terraza.

Jorge Juan es una de las calles que agrupa más restaurantes por metro de la capital. Los largos trámites del Ayuntamiento por comprobar las denuncias han hecho desesperar a los vecinos, que temen que esta situación se repita con otras terrazas del barrio. «Si esto se sigue admitiendo, se va a abrir un coladero», considera María A., que vive en el bloque ubicado frente a los restaurantes denunciados. «Como esto siga así, Jorge Juan se va a convertir en una ciudad sin ley», lamenta.

Desde la Junta de Distrito reconocen que la ordenanza es muy «flexible» con los hosteleros y que «los procedimientos son muy garantistas». Por eso, los plazos de recurso son muy amplios. No obstante, aseguran que se ha reforzado la plantilla de técnicos para que las denuncias no se acumulen en las mesas del distrito.