La edil de Vivienda e Infraestructuras de Alcalá, Olga García (izq.) y Gloria Morata
La edil de Vivienda e Infraestructuras de Alcalá, Olga García (izq.) y Gloria Morata - ABC

El Ayuntamiento de Alcalá abarató el alquiler de la militante de Podemos al año de entregarle el piso

Gloria Morata fue asesora del grupo durante tres meses, pero nunca avisó de su mejora salarial

El Consistorio autorizó la rebaja con la condición de que avisaran de cualquier cambio económico o personal

MadridActualizado:

La polémica en torno a la vivienda para jóvenes entregada sin concurso a una militante de Podemos no cesa. El Ayuntamiento de Alcalá de Henares, gobernado por el PSOE y Somos Alcalá –la marca de la formación morada en el municipio–, autorizó una rebaja del 15 por ciento en la renta mensual del piso de Gloria Morata al año de vivir en él. Lo más llamativo es que Morata, que concurrió en el número 14 de las listas de Somos en el año 2015, fue contratada tres meses después como asesora del grupo político, un hecho del que no avisó a pesar de que cualquier variación económica debía ser notificada, según las condiciones que firmó para la reducción del alquiler. Su destitución, además, coincide en el tiempo con las peticiones de información del PP sobre la adjudicación, presuntamente irregular, del inmueble.

Como ha revelado ABC, Morata entró a vivir junto a su pareja en una vivienda pública en abril de 2016, sin que hubiese concurso de por medio. El proceso, más allá de esta situación, está trufado de sombras respecto a su legitimidad y limpieza. El piso fue entregado a su novio, Ángel Cuevas, y a su entonces pareja, Cristina Sanz, en mayo de 2015. Cuevas, sin embargo, pide un año después el cambio a una casa más grande por «ampliación de familia», pero la embarazada no es la figurante en la firma, sino Morata.

Entonces, la concejal de Vivienda e Infraestructuras y primera teniente de alcalde, Olga García, propone en la Junta de Gobierno la rescisión del primer convenio y la firma de uno nuevo, ya con Cuevas y Morata como inquilinos. Lo sorprendente es que el planteamiento de la edil se produce sin que Morata haya solicitado jamás una vivienda protegida. Además, lo hace el 5 de marzo de 2016, dos días antes de que Sanz renunciase a su contrato y de que la pareja embarazada justificase que constituyen una nueva unidad familiar. Por si fuera poco, los documentos que Cuevas y Morata presentan son dos folios manuscritos sin ningún registro de entrada en el Consistorio. El proceso sigue adelante y firman entrar al piso.

Apenas un año después, en marzo de 2017, Gloria Morata y Ángel Cuevas solicitan una reducción de renta sobre la vivienda, ubicada en la calle de Damas de la localidad. En el escrito acreditan los ingresos –Morata está en paro–, una composición familiar de tres miembros y estar al corriente de sus obligaciones tributarias. La rebaja sería para todo el año.

El área de Hacienda concede en abril la reducción en la renta, pasando a pagar de 319,02 euros a 271,17 mensuales. El compromiso, según ha podido certificar este diario, es claro: «La parte arrendataria queda obligada a comunicar al Ayuntamiento cualquier variación que se produzca en su situación personal o económica, por cuanto pueda suponer la pérdida de la reducción o incremento del porcentaje a aplicar en la renta. Asimismo, durante el periodo de la reducción, semestralmente, deberá acreditar el mantenimiento de las condiciones que han ocasionado esa situación y se someterá a un Plan de Intervención Social consensuado con los Servicios Sociales Municipales». Pese a que Morata fue contratada como asesora (36.000 euros al año) dos meses después, no avisa de sus cambios personales. Fuentes de Somos Alcalá han explicado a este diario que no lo hizo porque «era una suplencia» y ya sabía que iba a ser destituida en octubre; además, «no sobrepasaba el máximo de sueldo» contemplado en el contrato, que debe ser igual o inferior a 2,5 veces el Iprem, por no ser un año completo.

Despido bajo sospecha

Lo cierto es que el argumento de que su labor como asesora estaba limitada a tres meses también genera ciertas dudas. Fuentes del grupo popular han detallado que el cese, certificado el 8 de octubre, coincide en el tiempo con varias peticiones de información sobre el tema de la vivienda: el 5 y el 19 de septiembre y el 25 de octubre. Así, el despido llega dos semanas después de solicitar el expediente de adjudicación, tras conocer que está implicada una persona de Somos Alcalá.

Tras la publicación de ABC, el grupo municipal del PP instó al alcalde de Alcalá, Javier Rodríguez, a romper con su socio de Gobierno. «Rodríguez tiene que decidir si trabaja para todos los alcalaínos o si rompe el acuerdo que solo beneficia a los militantes de sus socios», declaró el portavoz popular Víctor Chacón. El edil del PP, que tildó el caso de la vivienda de «un nuevo chanchullo», recordó el caso de las subvenciones a fines de Podemos y otros escándalos. «El que no ha pillado un contrato ha pillado una subvención o una vivienda pública», aseveró Chacón.