Lugar donde se desplomó la victima, en la calle del Pico de la Mira
Lugar donde se desplomó la victima, en la calle del Pico de la Mira - ABC
Sucesos

Asesinado a tiros tras una disputa en un McDonald's de Fuenlabrada

Los investigadores barajan el ajuste de cuentas en el crimen del marroquí, que tenía 39 años y antecedentes

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Se llamaba Issam En-Nouami, tenía 39 años y murió de tres disparos, uno de los cuales le alcanzó de lleno en el corazón. Había sido detenido en varias ocasiones por la Guardia Civil por robo, agresiones, tenencia ilícita de armas en Illescas (Toledo), Pinto... La Policía Nacional, que investiga el crimen, el octavo en lo que va de año en la región, baraja el ajuste de cuentas como móvil del caso.

Todo sucedió en pocos minutos. La víctima se encontraba cenando en un establecimiento de comida rápida, una hamburguesería de la cadena Mcdonald’s en el número 86 de la calle de Luis Sauquillo de Fuenlabrada. Eran las once y media de la noche del lunes e ignoraba que su vida pendía de un hilo y que era casi lo último que iba a hacer. Al parecer, estaba solo en el local, al que le quedaba apenas una hora para echar de cierre. Inopinadamente, un grupo de siete u ocho personas, de rasgos árabes, irrumpieron en el bar y empezaron a discutir con Issam por causas que se están investigando.

La trifulca, enconada, pasó a mayores, y la víctima, en clara minoría y siendo consciente del peligro, trató de poner pies en polvorosa. No lo logró. Consiguió salir del local de comida rápida, que hace esquina, por la calle del Pico de la Mira, donde se produjo el tiroteo. Le dispararon tres veces. Las balas le alcanzaron en el corazón, la espalda y una pierna. Acto seguido, los atacantes se dieron a la fuga en los vehículos que habían dejado aparcados. Un tambaleante Issam lograba caminar unos metros, para acabar desplomándose en la calzada.

Hallan una pistola y tres vainas

A las doce menos veinte de la noche, el teléfono de emergencias 112 recibía la primera llamada de alerta. Avisaban de un atropello por la caída de Issam. Nada más lejos de la realidad. Hasta el lugar acudieron agentes de la Policía Local y de la Nacional. Los primeros se encargaron de practicarle al herido las primeras maniobras de reanimación cardiopulmonar, hasta que llegaron los sanitarios del Summa, que les relevaron. Estas tareas las estuvieron realizando durante cuarenta y cinco minutos, tras los cuales solo pudieron certificar el óbito.

El Grupo VI de Homicidios se ha hecho cargo de las investigaciones para esclarecer el asesinato. En las inmediaciones del lugar donde se produjo el tiroteo y la huida del grupo atacante fue hallada una pistola. Se cree que es la que utilizaron en el asesinato miembros del grupo agresor, extremo que será corroborado por balística.

Además, en la calzada había tres vainas que supuestamente corresponderían a las percutidas por el arma de fuego, un aspecto que también se determinará. Se desconoce si la víctima llevaba pistola o hizo uso de la suya. «Son tiros; no me cabe la menor duda», dijo una empleada de la hamburguesería nacida en Colombia al escuchar las detonaciones. No era la primera vez que los oía, por desgracia, explicaba otra compañera. «Nos asustamos mucho; no sabíamos qué era lo que sucedía. Nunca hemos vivido una situación así», recalcaba la joven.

En el suelo, tres manchas enormes señalaban el lugar en donde cayó Issam, herido de muerte.