La alta contaminación de Madrid se ve desde el espacio señalada en rojo
La alta contaminación de Madrid se ve desde el espacio señalada en rojo - ESA

La alta contaminación de Madrid ya se ve desde el espacio

Un satélite de la Agencia Espacial Europea capaz de medir el dióxido de nitrógeno señala a la capital como el punto más contaminado de España

MADRIDActualizado:

La cantidad de contaminación en Madrid se aprecia ya desde el espacio, como ha puesto de manifiesto un satélite de la Agencia Espacial Europea (ESA) con un dispositivo capaz de medir el dióxido de nitrógeno (NO2) y otros contaminantes, y cuya misión será supervisar los niveles de calidad del aire en Europa. La capital de España es uno de los principales «puntos rojos» en el mapa de la contaminación elaborado por el satélite «Copernicus», que ha dado un «tirón de orejas» a los europeos con las primeras imágenes que muestran los efectos del tráfico y la combustión de combustibles fósiles en procesos industriales, perceptibles desde fuera del planeta.

Son Madrid y Barcelona los focos de contaminación más evidentes de toda Europa junto a la región italiana de Lombardía. «Datos como estos pronto serán la base del Servicio de Vigilancia de la Atmósfera de Copernicus, se emplearán para hacer previsiones y resultarán muy valiosos para poner en marcha políticas de mitigación», destacó el director de los Programas de Observación de la Tierra de la ESA, Josef Aschbacher.

El instrumento con el que este satélite radiografía la contaminación es el «Sentinel-5P», que aloja el sensor más avanzado hasta la fecha, el «Tropomi», para registrar la presencia de los contaminantes que afectan al aire que los millones de europeos respiran cada día y que, a juzgar por las imágenes, es poco saludable.

«Sus primeros resultados, además de demostrar la sofisticación del instrumento del satélite, han puesto de manifiesto el problema de la contaminación», destacó la Agencia Espacial Europea tras la captación de las fotos. Algunos de los primeros datos se han utilizado para crear un mapa global del monóxido de carbono, que muestra niveles especialmente altos de este contaminante sobre zonas de Asia, áfrica y Sudamérica. Esta información permitirá tener un indicador más sobre la polución del aire, lo que supone «un sugerente adelanto de lo que está por venir».