El alcalde de Alcalá de Henares, Javier Rodríguez Palacios, en una imagen de archivo
El alcalde de Alcalá de Henares, Javier Rodríguez Palacios, en una imagen de archivo - ABC

Alcalá de Henares dará 165.000 euros a dos entidades afines a Ahora Madrid

Hace dos semanas, el líder de Podemos en la localidad, Jesús Abad, admitió que había contratado a familiares y compañeros de partido para proyectos subvencionados con dinero público

MadridActualizado:

El Ayuntamiento de Alcalá de Henares adjudicará un contrato de 165.000 euros a dos organizaciones estrechamente vinculadas a Ahora Madrid para, según refleja el acta del procedimiento, dar un servicio de «dinamización integral de la participación ciudadana» en la localidad. Concretamente se trata de una Unión Temporal de Empresas (UTE) formada por la consultora Cimas y la cooperativa Andaira que, según denuncia el PP de la ciudad cervantina, cuentan en sus filas con integrantes cercanos a Ahora Madrid y «muy vinculados al movimiento okupa».

La red Cimas fue fundada por Carmen Espinar, que se presentó a las primarias de Ahora Madrid en la candidatura de Pablo Carmona, actualmente edil en el Consistorio de la capital. Además, en el equipo de coordinación de la consultora figura el nombre de Vera Bartolomé, que también participó en las primarias de la formación que gobierna en Madrid. En la cooperativa Andaira, por su parte, trabajó en su día Celia Mayer y entre su equipo actual están Fernando Sabin, relacionado con el Centro Autogestionado La Piluka y parte de la Federación Regional de Asociaciones de Vecinos (FRAVM) en la época de Nacho Murgui como presidente; o Inés Llinás, que a través de su cuenta de Twitter deja clara su simpatía hacia centros okupas como el Patio Maravillas.

A día de hoy sólo falta la firma de la Junta de Gobierno para adjudicar el contrato a la UTE, única candidata a cubrir un servicio que, según el portavoz del PP en el Ayuntamiento de Alcalá, Víctor Chacón, «no hace falta en absoluto»: «El contrato externaliza las funciones de la concejalía. Además aquí las organizaciones vecinales trabajan desde hace décadas y no necesitan intermediarios».

Las suspicacias que este contrato levanta en la oposición aumentan después de que, hace dos semanas, se supiera que el secretario general de Podemos en Alcalá y concejal en el Consistorio, Jesús Abad, reconoció en una asamblea abierta que se contrató a familiares de los miembros de Somos Alcalá —marca blanca de Podemos en el lugar— en proyectos subvencionados con dinero público. Por ello, según adelanta Chacón a ABC, su partido va a pedir en el pleno de mañana la suspensión de un contrato que «responde a la intención del concejal Abad de contratar familiares y amigos».

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Tampoco agrada entre los populares la permisividad del alcalde, el socialista Javier Rodríguez Palacios, con su socio de gobierno, que ya ha protagonizado más escándalos de este tipo. «El PSOE es una comparsa de Podemos», critica Chacón, quien concluye que Rodríguez «ha abierto la Tesorería de Alcalá a las asociaciones afines a Podemos».

En esta ocasión, las empresas detallan que, con el montante de la subvención (132.000 euros más el IVA) se iban a pagar cinco salarios: uno de 2.000 euros brutos al mes y otros cuatro contratos de 1.700 euros brutos al mes. «En lugar de utilizar ese dinero para formación de trabajadores municipales o ayudar a subvencionar proyectos de asociaciones, se desvía hacia amigos y militantes de Podemos», lamenta Chacón

Segunda tentativa

Es curioso que este contrato tuvo que salir a licitación en dos ocasiones. En la primera de ellas, la UTE estaba compuesta, además de por las dos empresas actuales, por una tercera, la asociación Las Buenas Compañías. Esta última se había conformado únicamente «unas semanas antes» de la convocatoria del concurso, indica Chacón, quien también denuncia que dicha UTE inicial tuvo como «presidente al número 11 de la candidatura de Somos Alcalá al Ayuntamiento, Ignacio Gómez Guerrero».

Aquella candidatura no progresó porque no cumplía con los requisitos de solvencia económica exigidos y, acto seguido, la asociación que contaba con el candidato de Somos Alcalá se desvinculó del proyecto.