Histórico momento en el que Adolfo Suárez, presidente del Gobierno, entrega el bastón de mando al presidente de la Generalitad de Cataluña, Josep Tarradellas
Histórico momento en el que Adolfo Suárez, presidente del Gobierno, entrega el bastón de mando al presidente de la Generalitad de Cataluña, Josep Tarradellas - ABC

Puigdemont tiñe de discordia el 40 aniversario del regreso de Tarradellas a Cataluña

Cuatro décadas después del restablecimiento de la Generalitat, el Gobierno de España ha tenido que intervenir para restablecer la democracia

MadridActualizado:

Hoy hace cuarenta años Josep Tarradellas tomó posesión como presidente de la Generalitat provisional de Cataluña en la recién estrenada democracia española. Hacía más de veinte años que desempeñaba este cargo en el exilio, y el presidente del Gobierno, Adolfo Suárez, le reconoció la legitimidad.

En aquella época, no importaba cuán diferentes fueran las ideas para lograr grandes acuerdos, y los intereses particulares se aparcaban para dar paso a los generales. El valor supremo era lograr la reconciliación de los españoles, históricamente enfrentados en dos bandos.

Horas antes de regresar a Barcelona, Tarradellas, que había sido secretario general de Izquierda Republicana de Cataluña, visitó al Rey en el Palacio de La Zarzuela. Y nueve años después de ese encuentro, Don Juan Carlos concedió a este «republicano de toda la vida» el título de marqués de Tarradellas, que el político aceptó.

Tarradellas regresó a Barcelona el 23 de octubre de 1977 y proclamó su famoso «¡Ciutadans de Catalunya, ja sóc aquí!», ante una plaza de San Jaime abarrotada por la multitud. Al día siguiente, tomó posesión de su cargo y, en un gesto cargado de simbolismo, el presidente del Gobierno, Adolfo Suárez, le entregó el bastón de mando.

Aquel día se restableció la Generalitat de Cataluña, un año antes de que se aprobara la Constitución de 1978. «Una autonomía que nace en estas circunstancias no puede fracasar», afirmó Adolfo Suárez en el discurso que pronunció durante la toma de posesión. «Respetada su libertad, Cataluña ha sabido siempre corresponder con lealtad», afirmó Tarradellas.

Ninguno de los dos acertaron en sus pronósticos. Cuarenta años después del restablecimiento de la Generalitat ha sido tanta la deslealtad de las últimas autoridades catalanas, que el actual Gobierno, con el apoyo de los partidos constitucionalistas, ha tenido que intervenir en Cataluña para restablecer la democracia.