Abalde, durante la entrevista con ABC en el rectorado de la Universidad de La Coruña
Abalde, durante la entrevista con ABC en el rectorado de la Universidad de La Coruña - M. MUÑIZ
Entrevista a Julio Abalde | Rector electo de la Universidad La Coruña

«A las universidades gallegas se nos exige competir en Fórmula 1 con coche de serie»

La financiación y la reestructuración de centros son frentes abiertos ante los que el nuevo rector apuesta por reformular las políticas de futuro

SantiagoActualizado:

Julio Abalde (Vigo, 1956) será nombrado rector de la Universidad de La Coruña el 12 de enero. Hasta entonces, este microbiólogo sigue ocupando el despacho de vicerrector de Títulos desde el que ha trabajado los últimos años, el mismo en el que recibe a ABC para explicar su hoja de ruta en una universidad con 19.000 alumnos.

—Ha ganado las elecciones a rector de la UDC con un apoyo inédito por parte de los estudiantes. ¿No se podrá decir que los alumnos no se implican en el futuro de la universidad?

—No, en este caso está claro que no. Tradicionalmente la participación siempre era alta en el resto de sectores de la universidad, pero no entre los estudiantes. Yo creo que la clave de esta movilización estuvo en que presentamos un proyecto que los convenció. Además hicimos una labor muy importante de animar a los estudiantes. Abrimos una web con una parte específica de gobierno abierto, fuimos por los centros haciendo asambleas, y eso caló. Se le sumó que fue la primera vez que se hizo un voto electrónico, que funcionó pese a que nos criticaron porque nos dijeron que iba a desincentivar el apoyo de los alumnos. Ellos se encontraron en un ambiente que manejan perfectamente. De ahí al 27 por ciento de participación. Ese mismo día hubo elecciones en Málaga y solo llegaron al 12 por ciento. Los alumnos nos dieron una elección, nos demostraron que ese pasotismo del que se habla no es tal.

—El estudiantado votó un programa que usted define como «de continuidad, pero no continuista». ¿Puede aclarar el juego de palabras?

Las universidades gallegas, las tres, están entre las 5% mejores del mundo

—Sí (risas). Nosotros apostamos por un programa de universidad pública de calidad y entroncada en la sociedad gallega con vocación internacional. Yo creo que ese es el modelo que convenció. El problema es que cuando se trata de un mismo grupo de gobierno, aunque el rector no sea el mismo, siempre se suele achacar que es más de lo mismo. Y nosotros siempre hemos mantenido que somos una continuidad en el modelo, pero que ese modelo está continuamente siendo revisado. Somos de continuidad porque venimos de un mismo equipo de gobierno, pero las políticas van a ser diferentes porque la universidad actual no es la de hace cuatro años.

—Uno de los problemas que tendrá encima de la mesa es la reorganización de la UDC, que generó mucha polémica por la propuesta de fusión de centros. ¿En qué punto está ahora y cómo piensan desarrollarla?

—Hay pensadas unas acciones inmediatas y una acción más a largo plazo. Esas acciones inmediatas fueron las que supusieron un rechazo por parte de algunos colectivos, la presentación de fusión de departamentos generó un rechazo muy fuerte. Eso nos hizo pensar que la estrategia adecuada es empezar por un estudio a largo plazo, y en eso es en lo que estamos. Hay que decidir cómo estructuramos universidades, departamentos y servicios para esta nueva universidad. La de ahora no se parece a la de hace 25 años. Su estructura ha ido creciendo poco a poco y es el momento de pararse y pensar. Si es necesario se fusionarán centros y si no, no. No tenemos ninguna idea preconcebida.

—Como rector tendrá muchos temas urgentes que resolver, entre ellos el problema de financiación de la UDC que llegó a derivar en un problema de liquidez... ¿Cuál es el plan?

El recurso está en los juzgados. Que un perito decida quién tiene razón

—La falta de liquidez fue un problema coyuntural que se solucionó en febrero. Ahora estamos con medidas que tratan de paliar ese problema puntual debido al distinto ritmo en que recibimos los ingresos. Fue una medida dura, pero necesaria por el bien de los proveedores. Otra cosa es el problema económico. Pensamos que la UDC estaba excesivamente infrafinanciada.

—Tanto es así que presentaron dos recursos judiciales contra la Xunta por el reparto del anterior plan de financiación. Reclaman unos 8 millones de euros más intereses.

—Ese tema está en los juzgados correspondientes y seguirá su curso. Aquí lo que hay es una diferencia de criterio en cuanto al reparto y lo que queremos que nos digan es si la razón la tiene la Consellería de Educación o si la tenemos nosotros, y punto. Si no tenemos razón aquí paz y después gloria, aunque pensamos que los cálculos se hicieron de una forma inadecuada. Esto no evita que mantengamos una relación fluida con la Xunta.

—Ayudaron a aprobar el nuevo plan de financiación con el horizonte 2020 con un voto crítico, pero a favor. ¿Cómo valora este marco?

Es hora de pensar en la estructura de la UDC, eso no obliga a fusiones

—A nosotros que se premie la parte por resultados nos parece muy bien. Lo que no tenemos claro son los indicadores que se han elegido, porque entendemos que no marcan adecuadamente el desarrollo y los resultados de las universidades en su conjunto. Hay algunas distorsiones que hacen que la financiación de las universidades sufra. Pero la consellería se comprometió a hacer un seguimiento y nosotros creemos que ese es el marco de colaboración adecuado.

—Usted defiende que Galicia tiene un buen sistema universitario, pero en los rankings internacionales no acaba de destacar y su predecesor en el cargo llegó a decir que la universidad gallega ha perdido el paso de Europa. ¿Nos estamos quedando descolgados?

Las prácticas están ayudando a la inserción laboral

—Nos estamos quedando descolgados en financiación respecto al PIB. Estamos en un 0,8. Si queremos competir en los rankings tenemos que saber que aquellas universidades que están por encima del número cien están en países que gastan más del dos por ciento de su PIB en Educación superior, lo que triplica lo que gastamos nosotros. No puede ser que a la USC, por ejemplo, se le pida que compita a nivel internacional con una décima parte del presupuesto de esas universidades. Aún con la poca financiación que tenemos somos terriblemente competitivos. Y le doy un dato. En el mundo hay sobre 25.000 universidades, las tres gallegas están en el top mil. Eso significa estar en el 5 por ciento de las mejores universidades del mundo y eso el algo que tenemos que valorar.

—¿No se está jugando en igualdad de condiciones?

—No, nos piden que compitamos en Fórmula 1 con un coche de serie.

—El tándem universidad y empresa. ¿Qué podemos esperar de él?

—Aquí hay dos vertientes. Una es la participación en la formación de los alumnos, con lo que estamos incrementando la realización de prácticas en empresas, que están dando muy buenos resultados en materia de inserción laboral. Otra es la parte del desarrollo de proyectos de investigación y las reacciones estables con las empresas. Esta forma de financiación nos genera mucho valor añadido y estamos trabajando en ello, como en una unidad mixta con Navantia de 3,5 millones de euros que tiene por objetivo transformar el astillero actual en un astillero 4.0. Nosotros aquí aportamos el talento.