Terreno arrasado en Monterrei
Terreno arrasado en Monterrei - BRAIS LORENZO/EFE
Lucha contra el fuego

Tres incendios en Orense arrasan 900 hectáreas en «los peores días del año»

Preocupa el impacto de la sequía en el nivel de los puntos de recogida de agua para recargar las motobombas. Los alcaldes exigen un plan especial para prevenir y combatir el fuego en los distritos con focos recurrentes

SantiagoActualizado:

Cuarenta y ocho horas que dejan un balance provisional difícil de digerir. La concentración de fuegos registrada en las jornadas del lunes y el martes –98 incendios declarados– llevaron ayer a la conselleira de Medio Rural a calificar a estos dos días como «los peores de todo el año». Sólo tres de ellos, iniciados durante la tarde del 22 en los municipios orensanos de Monterrei, Chandrexa de Queixa y Castro Caldelas ofrecen un recuento provisional de novecientas hectáreas arrasadas.

A primera hora de la tarde de ayer, el dispositivo antiincendios daba por estabilizado el de mayores dimensiones, iniciado veinte minutos antes de las seis de la tarde de este martes en la parroquia de Infesta (Monterrei). El fuego obligaba pasadas las ocho de la tarde a cortar –una vez más este verano– la A-52 y a desviar el tráfico por el núcleo urbano de Verín, afectado por las faltas de luz debido al corte de las líneas de alta tensión recomendado por Emergencias ante la evolución de las llamas. También durante la tarde de ayer quedaba perimetrado el fuego de Castro Caldelas, declarado en la misma tarde del martes en la parroquia de O Burgo, con una estimación provisional de 250 hectáreas quemadas. Todavía no podía darse por controlado el tercero de los tres mayores fuegos de estas dos jornadas críticas, activo desde última hora del martes en el municipio de Chandrexa de Queixa y con un balance provisional 300 hectáreas afectadas. «Ahora está todo controlado, pero hemos pasado una noche muy mala», apuntaba ayer el alcalde de la localidad, Francisco Rodríguez, recordando que a las once de la noche se llegó a evaluar la evacuación del núcleo de Carballo. Las llamas, dijo, «se quedaron a 50 metros de las casas».

Los fuegos de estas últimas horas vuelven a golpear en áreas singularmente afectadas por la falta de humedad. En un verano marcado por la sequía, la responsable de Medio Rural admitía ayer las dificultades añadidas que para las labores de extinción está representando el estado de los puntos de toma de agua: Medio Rural, afirmó, trabaja ya en la reposición de reservas en los depósitos con el desplazamiento de cisternas. Las motobombas que este martes actuaron en la zona, dijo ayer la regidora de Castro Caldelas, Inés Vega, tuvieron que cargar en la piscina fluvial «porque los depósitos de Medio Rural se habían agotado».

Vázquez hizo hincapié una vez más en la concentración de fuegos en estas «zonas históricamente incendiarias». Las fuerzas del orden, declaró, tienen «pesquisas abiertas» y trabajan en la identificación de una persona avistada el martes desde un helicóptero del operativo. «Los incendios no pueden salir tan baratos a los incendiarios» porque representan «un atentado contra los gallegos», afirmó la conselleira.

Ni el alcalde de Chandrexa ni la regidora de Castro Caldelas albergan dudas sobre la intencionalidad de los fuegos e inciden en la hora de inicio de las llamas, próxima a la caída de la noche que impide la actuación de los medios aéreos.

Plan específico para Orense

Cansados de la reincidencia de las llamas en sus territorios, los consistorios de Chandrexa de Queixa, Castro Caldelas, Verín, Monterrei y Oímbra reclamaron ayer un plan especial para la lucha contra el fuego en sus demarcaciones. «Al final siempre somos la provincia más afectada por los incendios, especialmente la comarca de Monterrei», señaló el teniente de alcalde de Verín, Diego Lourenzo, reclamando un «operativo diferenciado» adaptado a características distintivas como las temperaturas extremas y mayor presencia de vegetación seca. «La gente está harta y desesperada porque todos los años estamos igual», señaló a su vez el alcalde de Monterrei, José Luis Suárez, reclamando colaboración ciudadana en la denuncia de los incendiarios.