Un operario asistido por un exoesqueleto en la línea de montaje de Vigo
Un operario asistido por un exoesqueleto en la línea de montaje de Vigo - PSA
Industria

PSA testa en la línea de montaje de Vigo un exoesqueleto para facilitar el trabajo y prevenir lesiones

El estudio, en colaboración con Mutua Universal y el Centro Tecnológico de Automoción de Galicia, validará resultados que serán exportables a todas las plantas del grupo automovilístico

SantiagoActualizado:

El centro de Vigo del grupo PSA, con la colaboración del Centro Tecnológico de Automoción de Galicia (CTAG) y Mutua Universal, completa desde hace meses un estudio de dispositivos de asistencia física (exoesqueletos) para facilitar la salud laboral y prevenir lesiones en sus trabajadores en planta.

Los exoesqueletos, expone el grupo automovilístico en un comunicado, «son dispositivos que facilitan asistencia a la actividad muscular de determinadas zonas anatómicas a través de medios activos (con energía) o pasivos (con redistribución mecánica a otras zonas musculares), contribuyendo así a la prevención de trastornos musculo-esqueléticos».

La colaboración de las tres entidades, subraya PSA, posibilita un análisis riguroso y en profundidad sobre las aportaciones de este tipo de dispositivos. De este modo, el grupo automovilístico aporta experiencia en el proceso de fabricación en línea y en las mejoras ergonómicas, el área de Procesos e Innovación del CTAG analiza la apropiación y eficiencia de los dispositivos y el Laboratorio de Ergonomía de Mutua Universal desarrolla las técnicas de medición neurofisiológica de la actividad muscular por electromiografía de superficie y el análisis de movimiento 3D. Antes de iniciar las pruebas, el equipo, compuesto por médicos, ergónomos, fisioterapeutas, psicólogos e ingenieros, definió conjuntamente unos protocolos metodológicos con el fin de garantizar la coherencia entre los resultados finales del estudio y los objetivos buscados.

Según el responsable del Servicio Médico de la planta de PSA en Vigo, Jose Luis Martinez-Murillo Méndez, «lo primero que se le pide a cualquier dispositivo de este tipo es que suponga una ayuda para el usuario, facilitándole la realización de determinadas tareas, pero sin generar efectos contrarios para su confort o su salud». Por esta razón, añade la responsable de Ergonomía del centro, María Isabel Fontano Blanco, «es importante realizar estudios previos antes de adoptar este tipo de dispositivos, ya que no todos los dispositivos disponibles en el mercado resultan adecuados para el confort y la salud de las personas, al mostrar más inconvenientes para su uso que ventajas, por peso excesivo, incomodidad de uso u otras razones».

Los test realizados en el centro de Vigo incluyen varias fases objetivas (mediciones técnicas) y subjetivas (análisis de la percepción de los usuarios tras su uso). Al final de cada fase de pruebas se realiza un balance de los resultados que se concreta en una decisión de «go» (continuar el estudio) o «no go» (descartarlo).

Actualmente, el Centro de Vigo está completando la fase final del estudio, probando en la línea de montaje un exoesqueleto, que asiste en las operaciones con brazos levantados (puestos bajo caja), trasmitiendo las cargas (el propio peso de los brazos) a las caderas-piernas a través de un eje vertical que opera como una suerte de columna vertebral. La finalización de estos test está prevista para inicios del mes de julio y sus resultados serán compartidos con el resto de las plantas del grupo PSA.