El secreterio gengeral del PPdeG, Miguel Tellado, en el comité de ciudades
El secreterio gengeral del PPdeG, Miguel Tellado, en el comité de ciudades - MIGUEL MUÑIZ

Tellado: «Lo mejor que podría hacer la Fundación Franco es disolverse»

La entidad que gestiona las visitas a Meirás las cancela «hasta nueva orden»

SantiagoActualizado:

La política ha vuelto de las vacaciones y se ha encontrado con que la polémica del Pazo de Meirás aún caldea. El secretario general del PPdeG, Miguel Tellado, rehuyó ayer los discursos de equidistancia y las medias tintas para referirse a la entidad que gestiona las visitas el inmueble, declarado Bien de Interés Cultural (BIC). «La Fundación Franco me parece un anacronismo histórico, lo mejor que podría hacer es disolverse», proclamó, después de presidir la reunión del comité de ciudades de la «Nécora».

La fundación que recibe el mismo nombre que el dictador no ha abandonado el tono provocativo de sus declaraciones públicas. Tampoco lo hizo ayer, cuando publicó en su página web que las visitas al Pazo iban a ser canceladas por «motivos de seguridad» y «hasta nueva orden». Días antes, tanto Alberto Núñez Feijóo como el conselleiro de Cultura, Román Rodríguez, reclamaron a la familia Franco que reflexionara sobre la posibilidad de devolver la residencia al patrimonio público.

Tellado siguió esa línea. El PPdeG, subrayó, «ha hablado claramente» en un debate inflamado por una parte de la oposición, y añadió que si los propietarios no donan Meirás de forma voluntaria, habrá que «buscar mecanismos legales para que la Xunta se haga con la titularidad». Los populares, eso sí, no contemplan la expropiación: «No nos pueden pedir que convirtamos Galicia en la Argentina de los Kirchnner». El portavoz parlamentario de la organización, Pedro Puy, ya explicó a comienzos de la semana que la recuperación forzosa del Pazo implicaría tener que pagar dos veces por él.

Como el PPdeG, dirigentes de otras formaciones se manifestaron ayer contra la actual situación de Meirás. El presidente de la Diputación de La Coruña, el socialista Valentín González Formoso, instó a la adminsitración a buscar «fórmulas legales» que permitan recuperar la antigua residencia de verano de los Franco, ubicada en el concello coruñés de Sada. Reclamó, además, que las instituciones «que tienen competencias» adopten una actitud vigilante respecto al cumplimiento de la ley.

Fue Feijóo el que recordó, después del Consello de la Xunta, que si la entidad no es capaz de cumplir con el régimen de visitas, se abriría un expediente sancionador «como el que tenemos abierto». Eso, y que en ningún caso el Gobierno de Galicia iba a caer en las provocaciones de la Fundación, mucho menos a cambio de «conseguir dinero».

Respuesta inmediata

El alcalde de Sada, por su parte, reclamó que la respuesta de la administración autonómica no se hiciera esperar. Benito Portela solicitó a la Xunta «la incoación de un nuevo expediente sancionador a la familia Franco» horas después de que se hiciera pública la cancelación de las visitas. «Lo que hay que hacer es cancelar de una vez la vergüenza del Pazo», afirmó a través de un comunicado.

Para ello y para incrementar la presión social, la izquierda gallega explora también otras vías. El BNG anunció que la familia del dictador sería declara «non grata» en Lugo. En Marea, mientras, pidió al Ministerio de Cultura que intervenga para recuperar dos piezas del Maestro Mateo, vinculadas al Pórtico de la Gloría, pero que obran en manos de los Franco.