El Sergas descartó que hubiese agentes infecciosos en el quirófano
El Sergas descartó que hubiese agentes infecciosos en el quirófano - ABC

Tacha de «ridícula» una indemnización de 9.000 euros por la pérdida de su testículo

El afectado es un joven gallego de 34 años que tuvo que ser operado en dos ocasiones tras una vasectomía que se acabó complicando. Pide un pago a la altura de los daños ocasionados

SantiagoActualizado:

Una operación a priori menor y con pocos riesgos como es una vasectomía, se convirtió para un joven de 34 años de Vilagarcía en una pesadilla de la que aún no ha logrado despertar. El paciente, atendido en el Hospital do Salnés, fue intervenido en 2015 y dado de alta sin ningún problema horas después de su paso por el quirófano. Sin embargo, y según figura en la denuncia que presentó, unos días después de la cirugía tuvo que regresar al centro médico por una infección que los facultativos trataron de frenarle con antibióticos. El tratamiento no funcionó y los sanitarios optaron entonces por remitirlo al hospital de Pontevedra, donde la diagnosticaron una celulitis escrotal y lo operaron en dos ocasiones, una de ellas de urgencia. Como resultado de todo este proceso, el joven perdió el testículo.

Dos años después, y completamente recuperado, este vilagarciano sigue embarcado en una batalla legal para lograr una indemnización a la altura del daño causado. Así lo asegura su letrado, que considera que el hospital incurrió en una cadena grave de errores y que los 9.000 euros de indemnización que le ofrece el Servicio Galego de Saúde son «ridículos». «Tuvo que peregrinar a tres hospitales y ser sometido a dos intervenciones urgentes porque su vida peligraba tras una simple vasectomía y una mala praxis en la atención postquirúrgica», asegura su defensa.

«No lo informaron bien»

Desde el Sergas, por su parte, argumentan que se investigó la presencia de agentes infecciosos en el quirófano y que los resultados fueron negativos. En la misma línea, explican que el tratamiento antibiótico fue el adecuado para la clínica que el hombre presentaba en su primera visita al hospital, por lo que consideran que el pago de 9.000 es una cantidad adecuada. Así, desde el Servicio Galllego de Salud inciden en que no hubo mala praxis, pero sí desinformación a la hora de trasladar al paciente los riesgos y complicaciones que podría entrañar la operación.