José Luis Méndez Romeu - TRIBUNA

Sueño cumplido José Luis Méndez Romeu

En un ámbito cultural extremadamente exigente, nuestra OSG es un referente

Cuando en 1992 el Ayuntamiento coruñés creó la Orquesta Sinfónica de Galicia, fuera del mundo melómano, pocas personas fueron conscientes del objetivo que se perseguía. Entre ellas no se contaban las autoridades musicales de la época, ni del Estado ni de la Autonomía. No se trataba solamente de ofrecer una programación estable de conciertos, que no sería poco.

Se buscaba la excelencia, constituyendo la Orquesta el núcleo de una vida musical similar a la de los países avanzados. Con un repertorio ambicioso, atento a las obras consagradas pero también a la música de nuestro siglo. Con intérpretes rigurosamente seleccionados, capaces de seguir creciendo artísticamente. Creando otras iniciativas conexas: orquesta joven, orquesta de niños, el Coro, también con sus respectivas secciones de jóvenes y sus Niños cantores. Y además encargando obras a compositores actuales, estrenándolas, creando una Escuela de Práctica Orquestal, haciendo conciertos didácticos. La excelencia de ese universo explica la magnífica imagen musical de la que goza Galicia en el exterior. Y por ello directores e intérpretes reconocidos están frecuentemente en sus programas. Gracias a la Orquesta, Galicia cuenta hoy con un centro de producción artística de primer nivel que irradia cultura, crea empleo y promueve la creación. De sus filas han salido intérpretes para las mejores orquestas europeas, solistas y directores. Ese mérito tiene algunas paternidades: durante muchos años, el maestro Víctor Pablo Pérez, el director del Coro, Joan Company y el gerente Enrique Rojas, sentaron las bases en sus respectivas áreas. Actualmente lo hacen el maestro Dima Slobodeniouk y como gerente Andrés Lacasa. Y en los años del Festival Mozart, Alberto Zedda, recientemente desaparecido y Antonio del Moral.

Todo ello fue posible porque el alcalde Francisco Vázquez lideró el proyecto constantemente, dispuso la financiación, construyó el Auditorio, potenció la ópera e impulsó la política cultural sistemáticamente. Más tarde lograría la implicación de otras instituciones, la Xunta en primer lugar y la Diputación, así como el patrocinio de un grupo de empresas, cuando aún no se hablaba de mecenazgo ni de responsabilidad social corporativa.

Ha sido fundamental la respuesta del público. Cálida, masiva y constante. La Orquesta tiene hoy 2.500 abonados sólo en Coruña y es lástima que razones que no vienen al caso pero retratan el estado de la cultura en el país, impidan que otras ciudades gallegas tengan su propio ciclo de abono, que la Orquesta puede ofrecer.

Durante un largo período he tenido la responsabilidad, también el privilegio, de impulsar, coordinar y supervisar ese vasto proyecto. Logramos lo que entonces soñamos. En un ámbito cultural extremadamente exigente, nuestra Orquesta hoy es referente. En beneficio del país, de los profesionales y de los ciudadanos.

Toda la actualidad en portada

comentarios