Juan Soto - El Garabato del Torreón

Un partido dificil de anudar

No conviene perder de vista las dificultades para anudar un partido que, desde su refundación, se caracteriza por la discordia, el navajeo y la fontanería

Juan Soto
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Está por saber si queda en España algún partido en el que, para el acceso a los cargos de responsabilidad orgánica o institucional, la meritocracia cuente más que la intrigocracia. Se podría añadir a esa incógnita la que concierne a quienes proclaman su disposición de servicio a la causa (o incluso al «pro patria mori» horaciano) sin que sepamos cuánto hay de franqueza en el anuncio, cuánto de candidez y cuánto de cinismo. Porque lo que dicta la experiencia es que todo partido político (sin excepciones ni paréntesis) constituye un acomodo muy apetecible para maniobreros vocacionales y parados profesionales. Ahorrémonos la enojosa crueldad de los ejemplos domésticos.

Sin menoscabo de la valía que los afines atribuyen al todavía joven Gonzalo Caballero, recentísimo secretario general del PSOE en la circunscripción gallega, no conviene perder de vista las dificultades, hasta ahora invencibles, para anudar un partido que, desde su refundación (queridos niños, anotad en la libreta: congreso extraordinario del PSOE, año 1979), lleva caracterizándose por la discordia, el navajeo y la fontanería (o más bien la chapucería a domicilio). En efecto, quiérase o no, la refriega es marca registrada de esta santa casa: desde Rodríguez Pardo (años felices de la Transición) hasta Besteiro, pasando por Antonio Rodríguez y Paco Vázquez, con el colofón retributivo de un puesto en el consejo de la CRTVG y una embajada en la Santa Sede, respectivamente. Aquí, el que quiera ser alguien que se vaya buscando un profesor de esgrima y preparándose para los duelos a primera sangre.

Entre esta buena gente, más dispuesta a andar a la greña que a ponerse en razones, resulta conmovedor hasta las mismísimas lágrimas que un aspirante a la secretaría general en la provincia de Lugo afirme, micrófono por delante, que su único programa es «a lealtade, o compromiso e o traballo». Deseamos suerte al bisoño. Y que Dios te ampare, hermano. Si gana la baza, le queda tarea por hacer. Para empezar, el nuevo comisionado autonómico de su partido ya ha dado señales de sus querencias: el más destacado nombre lugués en su ejecutiva es el señor Quiroga, de acreditada experiencia política: concejal de O Saviñao. Nada menos.

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