Tienda Zara en el Palazzo Booconi, en la arteria comercial romana de Via del Corso
Tienda Zara en el Palazzo Booconi, en la arteria comercial romana de Via del Corso - ANDREA MARTIRADONNA/EFE
Los proveedores de Inditex

El otro imperio que surgió de Zara

Las empresas gallegas que trabajan montando tiendas para el gigante textil han logrado internacionalizarse. Firmas como Trison, Grupo Caamaño, Cándido Hermida o Aluman cuentan con clientes por todo el mundo

SantiagoActualizado:

Las pantallas gigantes de la tienda de Zara en la Quinta Avenida de Nueva York llevan sello gallego. Diseñadas y creadas por la firma Trison, con sede en la localidad coruñesa de Sada, son una muestra del modus operandi de Inditex. Cada vez que el gigante textil fundando por Amancio Ortega abre una tienda en el mundo, un ejército de operarios parte de la Comunidad para encargarse de hasta el más mínimo detalle. La expansión del grupo ha permitido crecer a sus principales proveedores, en inicio pequeñas empresas locales, que hoy son una referencia internacional en el sector del contract.

Trison comenzó a operar en el año 99 con apenas cuatro empleados. «A día de hoy, entre la central y las diferentes filiales, ya sumamos 175 trabajadores», explica Alberto Cáceres, CEO de una compañía, que en 2017 facturó 52 millones de euros. El 70% de las ventas fueron para Inditex, pero entre su clientela figuran también New Balance, Ikea, Tous, Sephora, Porsche, BMW, Merlin Properties, Iberostar, Estrella Galicia o Abanca. «A raíz de nuestra colaboración con Inditex estamos donde estamos. La confianza del grupo ha sido el comienzo de toda esta andadura», indica Cáceres.

«El universo Inditex ha creado otro universo más en Galicia que es el universo del contract. Ahora mismo las empresas gallegas son las mejores del mundo», explica el economista Venancio Salcines, presidente de la coruñesa Escuela de Finanzas y vicepresidente del Grupo Colmeiro. Aunque la mayoría de las firmas opera en Galicia con la misma discreción que ha caracterizado a Amancio Ortega, Salcines calcula que en conjunto las empresas que montan las tiendas del grupo podrían facturar más del doble que Pescanova. El año pasado alrededor de 7.500 proveedores de la compañía en toda España (textiles y de otros ámbitos como telecomunicaciones, banca, etcétera) vendieron a Inditex productos y servicios por valor de 5.177 millones de euros, 550 millones más que en el ejercicio anterior. Según fuentes del grupo, estas cifras suponen la creación de alrededor de 50.000 puestos de trabajo indirectos.

Trison dota a los establecimientos de Inditex de pantallas gigantes, soluciones acústicas e incluso crea «fragancias corporativas con la intención de lograr una experiencia de compra única y generar un recuerdo positivo». El Grupo Caamaño, con sede en Culleredo, se encarga del montaje de tiendas, desde el diseño hasta la fabricación y colocación de cerramientos, ventanas, puertas, persianas, rótulos o ascensores, mobiliario y elementos decorativos. Uno de sus proyectos más importantes fue la creación de la tienda de Zara en el Palazzo Booconi, un edificio del siglo XIX en Via del Corso, la principal arteria comercial de Roma. Fue la número 5.000 del grupo Inditex, que hoy cuenta ya con 7.475 establecimientos por todo el mundo. Con presencia en siete países europeos, trabaja también para otras firmas como Mango, o ha equipado el Casino de Recoletos, en Madrid.

Desde Ordes, la historia de la carpintería de Ramón García ha ido también paralela a la de Amancio Ortega. Fundada en 1975, el primer contrato para la fabricación de mobiliario comercial llegó de la mano de Zara. Ha montado tiendas del grupo por todo el mundo. Otro de los carpinteros de referencia del grupo es Cándido Hermida, un ebanista que tras cerrar la empresa para la que trabajaba en Ferrol se quedó en paro a los 45 años y echó a andar su propio taller en 1984. Aunque su primer encargo internacional fueron unos expositores para la joyería Tiffany de Nueva York, ciudad en la que abrió una oficina en 2015, el ebanista ferrolano comenzó en el año 91 a trabajar con Zara. Su empresa con sede en Narón factura unos 58 millones de euros, la mitad aproximadamente para Zara. Pero la compañía se ha diversificado e incluso realiza equipamientos para barcos de lujo o ha trabajado en el acondicionamiento interior del Museo Nacional de Qatar.

Entre los proveedores de Inditex que se han convertido en multinacionales está también el Grupo Aluman, especializado en carpintería metálica para fachadas que, además, se dedica al equipamiento interior de edificios. En 2017, el grupo registró ventas por valor de 70 millones de euros, el 72% en mercados internacionales. Entre sus clientes están las cadenas hoteleras Hilton o Hyatt y han trabajado para otras firmas de moda como Pertegaz o Caramelo.

32.000 empleos

Según un informe de PriceWaterhouseCoopers, en 2014 Inditex aportó un total de 2.564 millones de euros a la economía gallega. Esto supondría que el grupo representa el 5,1% del PIB de la Comunidad. PWC calcula que el imperio de Amancio Ortega alcanzó ese año la cifra de 32.000 trabajadores en Galicia, contando los directos y los indirectos. «Durante la crisis económica, que afectó sobre todo a las compañías relacionadas con la construcción, estas empresas han encontrado un oasis de crecimiento», apunta el economista Venancio Salcines. «Eran capaces de seguir contratando a gente en un sector en declive», añade.

Aunque Inditex es su mayor cliente, Salcines se muestra convencido de que incluso si dejase de llamarlos, los proveedores gallegos, que en el inicio del ascenso del grupo textil por España y Europa suponían mano de obra barata, serían «capaces de sobrevivir por si solos». «Como proveedor, ir de la mano de Inditex es una gran oportunidad para abrirse mercado en el extranjero», reflexiona Alberto Cáceres, CEO de Trison. La compañía opera actualmente en 100 países y está presente en 10: España, con sedes en Galicia, Madrid y Barcelona; Estados Unidos, México, Rusia, Corea del Sur, Japón, Taiwán, China, Reino Unido, y acaba de estrenar filial en Estambul, Turquía. Cáceres destaca la impronta que ha dejado el grupo de Amancio Ortega. «No es ningún secreto que Inditex influye en el tejido industrial de la zona, y se nota en otros muchos aspectos de la vida de La Coruña: nuevos bares, buena actividad hotelera durante todo el año, moda, estética de la gente y la ciudad... Su influencia ha desarrollado una economía con diversas ramificaciones, pequeñas y medianas empresas que han transformado la fisonomía de la ciudad», asegura.

«Todas las que empresas que formamos parte del ecosistema de proveedores de Inditex nos hemos visto favorecidos por su éxito, pero también hemos sabido aprovechar la oportunidad brindada», destaca el responsable de la firma fundada por Carlos Saavedra. «Desde luego, Inditex es la que más nos ha ayudado a la expansión internacional por su propia capacidad exterior y por todo lo que hemos aprendido con ellos», asevera.