Instalaciones de Navantia en la ría de Ferrol
Instalaciones de Navantia en la ría de Ferrol - MIGUEL MÚÑIZ

Navantia sopesa un cierre patronal debido a la huelga de las auxiliares

Los trabajadores piden retomar los salarios que tenían antes de la crisis del naval

SantiagoActualizado:

Tras dos semanas de huelga de los trabajadores de las auxiliares, Navantia podría clausurar temporalmente sus instalaciones. La empresa pública sopesa el cierre patronal de los astilleros ferrolanos. Parte de sus talleres y otras zonas comunes, como los baños o vestuarios están impracticables, dado que los servicios de limpieza también están externalizados y secundan el paro. La compañía explica además que la protesta ha obligado a cancelar los contratos de reparaciones de dos gaseros, que suponían una carga de trabajo de unas 50.000 horas.

El conflicto se inició el pasado día 5 de octubre, cuando comenzó la huelga convocada por la CIG, sin el apoyo del resto de sindicatos. Los trabajadores de las compañías, como se suelen denominar en Ferrolterra, fueron los más afectados por la falta de barcos para los astilleros a partir de 2014. Muchos perdieron el empleo y tuvieron que engrosar las listas del paro. Cuando se retomó la actividad en las gradas de Navantia, las empresas auxiliares volvieron a llamarlos. Pero las condiciones, explica Ramón Fernández, responsable de negociación colectiva de CIG-Industria en Ferrol, eran muy distintas. «A un trabajador que antes cobraba unos 1.500 euros en líquido, pasaban a ofrecerle 1.100 o como mucho 1.200, a veces con jornadas de 11 horas diarias», relata.

La diferencia de sueldo se explica, según la CIG, porque buena parte de las empresas auxiliares dejaron de hacer efectivos los acuerdos alcanzados en el año 2001, después de que los trabajadores secundasen otra huelga que alcanzó los 20 días. Entonces las auxiliares aceptaron pagarles unos pluses que completaban el sueldo previsto en el convenio de la siderometalurgia, que se aplica a diferentes colectivos, incluidos los joyeros. Ahora la CIG asegura que los trabajadores no volverán a sus puestos hasta que no se retome aquel acuerdo.

Negociaciones

En las últimas semanas, los representantes sindicales y un grupo de ocho empresas auxiliares se han sentado un par de veces a intentar desbloquear el conflicto con la ayuda de un mediador. Pero de momento no han tenido éxito. Según Fernández, las compañías les exigen que desconvoquen la huelga para empezar a negociar y ellos no están dispuestos a hacerlo, hasta que no haya un compromiso de subida de los sueldos.

La industria auxiliar no parece muy dispuesta a hacerlo. A través de un comunicado, la Asociación de Empresarios de Ferrolterra y Aclunaga (Asociación Clúster del naval gallego) defendía ayer el convenio provincial para la siderometalurgia firmado el 11 de octubre de este año. «Tenemos así, un marco legal estable que es de aplicación a toda la Industria Auxiliar y comparativamente con otros convenios, más generoso en las retribuciones, en un sector en el que la competencia es global y cada contrato nuevo exige un ajuste extraordinario en los costes», aseguran. La patronal de Ferrolterra lamentó también la pérdida de carga de trabajo por la huelga. «Se ha perdido ocupación durante los próximos dos meses para más de 200 trabajadores; la labor comercial ha quedado cercenada y no se espera la firma de nuevos contratos a corto plazo», subrayó.

Ante la amenaza de cierre patronal de Navantia, la CIG se plantea mover ficha. Según informa Efe, en una asamblea celebrada ayer el portavoz sindical Vicente Vidal planteó la posibilidad de que los empleados de Acciona, concesionaria de la limpieza, entren a solucionar los posibles problemas de salubridad o que se pacten unos servicios mínimos. Se evitaría así, que la plantilla propia del astillero tuviese que marcharse a casa y no pudiese cobrar a final de mes.