Multan con 200 euros a un ciclista por llevar una luz intermitente de seguridad

La denuncia desata una ola de indignación en los cicloturistas, para quienes el uso de estos dispositivos son algo muy habitual

Más de 26.500 personas firman en Internet para que se pueda circulan con las luces intermitentes

SantiagoActualizado:

Gonzalo López, a sus 78 años, ya piensa que le pueden multar por todo cuando se sube a la bicicleta. Sus temores se remiten al pasado sábado: salía en ruta por las riberas del río Miño, cuando la Guardia Civil le detuvo. Iban a ponerle una multa. No por no llevar caso, ni por circular de forma temeraria; sino por llevar una luz de seguridad parpadeante, como la que utilizan cientos de cicloturistas en España para ser avistados por otros vehículos.

A Gonzalo no le quedó otra que resignarse y sacar la chequera. La denuncia de los agentes de la Benemérita (en la imagen) le costó 200 euros (100 por pronto pago), pero este jubilado de banca, veterano del pedal, no está solo. El mundo de la bicilicleta en Orense se ha movilizado contra lo que consideran un despropósito, y algunas asociaciones cicloturistas prepararan alegaciones para recurrir la denuncia. Hasta los responsables locales de la DGT, en declaraciones al diario La Región, han reconocido la necesidad de clarificar qué luces están permitidas para circular en las mismas carreteras donde se producen atropellos frecuentes y donde los turismos no siempre guardan la distancia de seguridad exigida: 1,5 metros.

«A veces voy solo incluso para no molestar, ¡en 50 años nunca me había pasado esto!» declaró el afectado este miércoles al periódico orensano. Tanto su grupo como otros clubes ciclistas de la ciudad han dado sobradas muestras de su indignación: al fin y al cabo, dicen, la luz no es un elemento estético ni el último grito en bicicletas de carretera. Se trata de una cuestión de seguridad. Nada más.

En el mercado, el precio de uno de estos dispositivos puede alcanzar hasta los 90 euros; y las marcas las publicitan en sus tiendas y páginas web como luces de «máxima seguridad», gracias a las cuales una bicicleta puede hacerse visible a un kilómetro. La mayoría incluyen tres modos de iluminación, pero fue el intermitente el que provocó la denuncia contra Gonzalo. «Circular con un vehículo cuyos dispositivos de alumbrado y señalización óptica no cumplen las exigencias (...) Circula con una luz roja en la parte trasera que emite luz en forma de destellos», figura en la denuncia.

Firmas en la Red

El problema de las luces intermitentes es frecuente entre el mundillo del cicloturismo español, en vista de iniciativas como las de pululan por Internet. En la plataforma de recogida de firmas change.org, una solicitud, «para que la ley cambie y podamos llevar la luz de la bicicleta en modo parpadeante», acumula ya más de 26.500 firmas. «De esta forma al ser mucho mas visibles ante los demas conductores, evitamos ser atropellados».