Galicia

Mucho más que superhéroes

El festival de cómic de La Coruña busca nuevos lectores remarcando los avances en el género

Una de las viñetas de Dave Mckean
Una de las viñetas de Dave Mckean - CEDIDA

La Coruña se confirma como un oasis para que los artistas del cómic muestren sus creaciones ante una mayoría aplastante de público que no consume de forma habitual este producto. «Viñetas desde el Atlántico» es mucho más y lo demuestra en una vigésima edición que es considerada por su director Miguelanxo Prado como «ecléctica»: lejos de un tema que haga de hilo conductor entre exposiciones, este año se apuesta por la variedad, otro de los símbolos clásicos del festival, que ya se conoce popularmente como «Viñetas». Todo ello en un año en el que los asistentes han podido contemplar por primera vez un cómic en formato audiovisual y en el que se han inaugurado nuevos espacios de exposición dentro de la ciudad herculina.

Ese oasis, que cada año acerca a las exposiciones entre 60.000 y 70.000 visitantes, pretende reclutar al cómic aunque sea a una centésima parte de esa cifra. Por eso no se limitan a enseñar las obras de las principales firmas en este terreno, sino que también se apuestan por esos autores de banda diseñada que aprovechan esta ocasión para darse a conocer e incluso, para firmar algún contrato. En este punto entran los artistas gallegos, que tienen sus particulares días de oro para abrirse al mundo. Es un punto que también reconoce Prado, un nombre destacado en este ámbito: «es un elemento dinamizador y motor de desarrollo de la banda diseñada gallega». Galicia ya ha conseguido colocar a varios nombres dentro del panorama nacional e internacional, como el de Kiko da Silva, que vino como público en su primera edición. Ahora en la veinte, es el invitado especial, además de dirigir la única escuela de cómic con actividad permanente en Galicia, «O Garaxe Hermético».

Pero «Viñetas desde el Atlántico» no se queda en ofrecer una serie de exposiciones:quieren que el virus de la banda diseñada infecte al lector y para ello ofrece una particular feria de venta de cómics, la «Calle del BD»: en ella los asistentes se pueden llevar los trabajos que acaban de ver en las paredes del Kiosko Alfonso (centro neurálgico del festival), la Fundación Barrié o en el entorno de la propia Torre de Hércules, símbolo de la ciudad y Patrimonio de la Humanidad. En definitiva, buscan «interesar a nuevos lectores», añade el director, intentando ser el comienzo de un noviazgo con este relato dibujado.

Ideas de infancia

Este gran festival no busca discriminar ese contacto, para mucha gente único, que la población hizo con el cómic, que es el leido en la infancia. Pero sí busca descubrir que hay mucho más, una evolución de este lenguaje en las últimas décadas. No olvidar ni menospreciar a «13, Rue del Percebe» o a «Mortadelo y Filemón», pero sí jugar la carta de la sorpresa, apoyándose en cualquier aportación que se pueda ofrecer al lector, ya sea comercial, de vanguardia o, también, de superhéroes. Que el público se emocione y le llame la atención los avances que ha vivido la banda diseñada.

El 11 de septiembre será la fecha límite para poder apreciar este conjunto de exposiciones gratuitas esparcidas por toda La Coruña, que además vive estas semanas sus días grandes con las Fiestas de María Pita. Junto a estas muestras, será posible conocer a sus cabezas pensantes y escucharles, destacando una conferencia que reunirá este viernes a siete premios nacionales, entre ellos el propio Prado. Una oportunidad de oro a una forma de relatar historias diferente.

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