Un tren de Renfe en la estación de La Coruña
Un tren de Renfe en la estación de La Coruña - SOMOZA

Una línea entre Galicia y Portugal, deseada por Deutsche Bahn para empezar a competir con Renfe

La operadora alemana, a través de su filial Arriva, pide permiso a la Comisión Nacional de Mercados y Competencia para ofrecer el trayecto entre La Coruña y Oporto en 2019

SantiagoActualizado:

A partir de 2019, Renfe podría dejar de ser la única operadora de transporte de viajeros en tren en España. La compañía ferroviaria alemana Deutsche Bahn, a través de su filial Arriva, quiere cubrir el servicio entre La Coruña y Oporto en Portugal, según ha informado la empresa en un comunicado. Arriva aprovechará que los operadores privados ya pueden prestar conexiones que tengan gran parte de su servicio internacional para comenzar a operar una primera línea de este tipo que, no obstante, tendrá paradas en España.

De esta forma, la operadora ferroviaria pública alemana toma posiciones ante la próxima apertura total del tráfico de pasajeros en tren en toda la UE programada para finales de 2020. La filial de Deutsche Bahn ha solicitado la autorización a la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) para operar en la línea entre La Coruña y Oporto. Este servicio tendrá paradas en las estaciones de A Coruña, Santiago de Compostela, Pontevedra y Vigo Guixar, con lo que ofrecerá viajes entre estas ciudades gallegas alternativos a los de Renfe. En el caso de Portugal, sus paradas serán en Valença do Minho, Nine y Porto Campanha, según informó la empresa en un comunicado. La compañía pondrá en marcha el servicio con una oferta de cuatro frecuencias diarias en ambos sentidos, que realizarán el trayecto, de 342 kilómetros de longitud, en un tiempo de viaje de 2 horas y 46 minutos.

Arriva considera que su servicio ferroviario se ofrecerá en dos territorios, Galicia y el Norte de Portugal, que presentan «un gran dinamismo socioeconómico» y grandes «relaciones de movilidad». La filial de la operadora alemana cuenta además con destacada presencia en el sector del transporte en autobús en estos dos mercados, con lo que puede además ofrecer servicios intermodales. Arriva aún no ha determinado los trenes que empleará para prestar este servicio, dado que aún lo está estudiando y analizando distintos factores técnicos. La filial de la empresa ferroviaria alemana calcula que, si todo el proceso discurre según lo previsto y consigue la autorización, la puesta en marcha de su servicio tendría lugar «a mediados de 2019», según indicaron a Europa Press en fuentes de la compañía.