Vídeo: La joven admite que se lo inventó - M. MUÑIZ

La joven se inventó los falsos abusos de la «Manada gallega» para evitar una bronca en casa

Está «arrepentida» por una mentira «que se le fue de las manos» y por la que habrá de responder ante un juez tras encontrarse investigada por simulación de denuncia

SANTIAGOActualizado:

La chica de 19 años que se inventó unos supuestos abusos de un grupo de diez chicos a la salida de una discoteca en A Estrada (Pontevedra) y los denunció ante la Guardia Civil lo hizo para evitar «represalias en su casa» por parte de sus padres, según han desvelado fuentes de la investigación a ABC. Un día después de que la joven reconociera a los agentes que llevaban el caso que todo era falso van trascendiendo detalles de las pesquisas y de cómo estas abocaron a la denunciante a reconocer su fabulación.

La Policía Judicial de Lalín (Pontevedra) encargada del caso recibió el domingo por la noche la denuncia procedente de Cambados, donde la chica (natural de la vecina localidad de Vilagarcía) la había presentado. A pesar de las inconcreciones en la primera toma de declaración, los agentes dedicaron todo el lunes a la habitual labor indagatoria, que no arrojó ningún testimonio que coincidiera con lo denunciado.

En el relato elaborado por la joven, en la madrugada del día 9 de diciembre, cuando participaba en una fiesta en la discoteca Lennon (A Estrada), perdió de vista a sus amigas, salió a la carretera para comprobar si estaban en el coche y allí, en el arcén, fue rodeada por un grupo de diez chicos de 20 a 25 años que se rieron de ella, y forcejearon para tratar de quitarle los pantalones. Según su testimonio, el grupo se habría dispersado después de que una pareja que había escuchado los gritos de la joven, hubiera acudido en su auxilio.

«Se le fue de las manos»

Pero no es que la Guardia Civil no encontrara a esa supuesta pareja salvadora, es que los testimonios recabados no hacían referencia a ninguna situación o detalle coincidente con lo manifestado por la denunciante. A eso se sumó la inexistencia de imágenes en cámaras de seguridad. Con cada pequeño detalle, los agentes contactaban con la joven para que realizara precisiones o matizaciones a su relato, y poco a poco «empezó a verse muy agobiada por lo que estaba pasando y la dimensión que había alcanzado el tema», explicaron las fuentes consultadas.

A última hora de la noche del lunes, la duda sobre la verosimilitud de los hechos denunciados era casi absoluta. El martes la joven ya no pudo más y confesó su fantasía. Las razones aducidas para construir semejante ficción fueron evitar una bronca en casa, unas «represalias personales de los padres» que pudieran derivarse de su regreso de la discoteca. Pero todo «se le había ido de las manos».

«La mentira llevó a otra mentira», sin duda condicionada por las informaciones del juicio a La Manada en Pamplona, en opinión de los investigadores. Cuando llamó «estaba nerviosa y arrepentida», aunque su contricción no la librará de responder ante un juez por una simulación de delito. La chica explicó a los agentes los motivos de su mentira pero no aclaró las razones del porqué le dio a la misma una forma tan terrible en un momento en el que la sociedad está hipersensibilizada por casos de presuntos abusos como La Manada o el de los jugadores de la Arandina.

Este miércoles, el delegado del Gobierno en Galicia, Santiago Villanueva, expresaba su «alegría» por que estos supuestos abusos en A Estrada nunca se hubiera producido pero llamó a «reflexionar entre todos» ante la «alarma social» que se ha generado con una falsa denuncia de este calibre.