Factoría de Ferroatlántica en Cee (La Coruña)
Factoría de Ferroatlántica en Cee (La Coruña) - MIGUEL MUÑIZ

Ferroatlántica recurre el «no» de la Xunta a su segregación en la Costa da Morte

La empresa considera anacrónica la decisión del Gobierno gallego, que acarreó la imposibilidad de vender las centrales de los ríos Xallas y Grande

SantiagoActualizado:

Ferroatlántica, la compañía energética integrada en el grupo Ferroglobe, ha decidido recurrir la negativa de la Xunta a segregar su actividad en la Costa da Morte, una decisión que en último término supuso la imposibilidad de la empresa para vender las centrales hidroeléctricas que explota en los ríos Xallas y Grande.

A través de un comunicado, la firma expone su decisión de presentar ante el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG) el «correspondiente» recurso contencioso-administrativo, meses después que el Gobierno gallego, primero a través de Aguas de Galicia y después por la Consellería de Medio Ambiente, echara por tierra la operación.

La intención de Ferroatlántica no era otra que la de deshacerse de las centrales para obtener liquidez de inmediato, a cambio de poner en marcha un plan de inversiones industriales en la Galicia cifrado en 200 millones de euros. No obstante, para ello debía obtener el permiso de la administración autonómica para separar sus dos principales ramas de actividad —la energética y la de fabricación de ferroaleaciones—; vinculadas desde los tiempos del Gobierno de Fraga por medio una concesión en la que se exigía blindar el «interés general» de la zona. Es decir: el mantenimiento de los puestos de trabajo en Cee, Dumbría y alrededores.

Pero la Xunta evaluó la petición de la empresa y dijo «no» el pasado 26 de julio. Entendía entonces que no se daban las suficientes garantías para mantener «la actividad industrial». El dictamen venía a poner el punto y aparte a un proceso que mantuvo en vilo a la Costa da Morte, y a sus trabajadores constantemente movilizados contra la maniobra. En opinión de los sindicatos, la segregación habría supuesto el primer paso para el desmantelamiento total de Ferroatlántica en la zona. La compañía, sin embargo, aducía que el requisito de mantener unidas la producción energética y la industrial era un anacronismo, y un freno a su derecho a la libertad empresarial. Un informe encargado a los catedráticos de Derecho de la USC, Luís Miguez Macho y José Luis Carro Fernández, apuntó en esta dirección. Otros, como el de Carlos Aymerich, de la UDC, señalaban en sentido opuesto.

Así se ha llegado hasta este lunes, cuando el grupo Ferroglobe ha trasladado su voluntad de «hacer valer sus derechos» ante los tribunales, «agotada la vía administrativa». «La negativa a segregar la actividad hidroeléctrica de la de ferroaleaciones no se atiene, por anacrónica, a la realidad industrial de la empresa, ya que la viabilidad futura de las fábricas no depende en nada del negocio hidroeléctrico de las centrales», señalan en el comunicado.

Después del veto a la operación, Ferroatlántica decidió retirar también el plan de inversiones. El documento incluía el desarrollo de una fábrica de silicio solar en la sede de Arteixo (La Coruña) y la mejora de los programas de formación y condiciones laborales de la plantilla de la Costa da Morte.