Feijóo, entre Martiño Noriega y Marcelino Oreja, junto al resto de autoridades
Feijóo, entre Martiño Noriega y Marcelino Oreja, junto al resto de autoridades - MIGUEL MUÑIZ

Feijóo apela a los valores del Camino ante «viejos fantasmas» separatistas

Ensalzan la Ruta como espacio de encuentro en el 30º aniversario de la Declaración de Santiago

SantiagoActualizado:

Porque «en torno al Camino de Santiago se viene formando una nueva ciudadanía, una nueva nacionalidad, que carece de fronteras, no necesita pasaportes y no se fortalece invocando enemigos sino estableciendo amistades», el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, reivindicó ayer los valores de la Ruta Jacobea frente a la «reaparición de viejos fantasmas» que «prometen paraísos teóricos que se convierten en infiernos prácticos». Feijóo aprovechó su intervención ayer en el acto conmemorativo del30º aniversario de la declaración del Camino de Santiago como primer Itinerario Cultural Europeo para respaldar las acciones aplicadas por el Gobierno estatal frente al desafío soberanista catalán, subrayando su apoyo a toda medida constitucional adoptada «para restablecer la autonomía de cualquier región, comunidad o lander que se pueda ver abocada a la situación a la que nos vemos abocados en este momento en una parte de España».

Cataluña también sobrevoló ayer la intervención del representante del Consejo de Europa, Eladio Fernández Galiano, quien, tras definir los caminos como espacios de encuentro, paz y concordia que ensalzan lo que unen, citó el respeto al estado de derecho como uno de los valores fundamentales de la Consejo de Europa, advirtiendo de que «fuera de la ley las sociedades pierden el norte» y aconsejando una vuelta «al mensaje del Camino» y a la «senda de la unión».

De forma más velada, y después de reivindicar las instituciones de autogobierno, el alcalde de Santiago, Martiño Noriega, quiso recuperar las últimas palabras de la Declaración de Santiago que en el año 1987 oficializó el reconocimiento del Camino como Itinerario Cultural Europeo, en las que el Consejo Europeo instaba a «construir una sociedad fundada en la tolerancia, el respeto a los demás, la libertad y la solidaridad». Marcelino Oreja, secretario general del Consejo de Europa en 1984 y promotor de aquel reconocimiento que significó un antes y un después para la Ruta Jacobea, destacó que 30 años después de la declaración el valor del Camino «mantiene toda su vigencia», marcado por la «tolerancia, el respeto a los demás, la libertad y la solidaridad».

En esos 30 años, la Ruta ha crecido desde los 2.905 peregrinos recibidos en 1987 a los 2787.224 de 2016 y afronta el reto del próximo Año Santo. «Compostela volverá a ser la capital del mundo. 2021 va a ser un año excepcional y estamos a tiempo de preparar el mejor Año Santo de todos los vividos», afirmó el presidente de la Xunta, subrayando la mejor dotación de infraestructuras con la llegada, «al fin», de la alta velocidad ferroviaria y la conclusión de las obras de restauración de la Catedral de Santiago.