José Luis Cordeiro, ayer en La Coruña
José Luis Cordeiro, ayer en La Coruña - CABALAR/EFE
Demografía y futuro

«Evitar la muerte es cuestión de tiempo»

«Identificar las mutaciones que detienen el envejecimiento ya no es tanto un problema médico como informático», afirma en La Coruña José Luis Cordeiro

SantiagoActualizado:

La inmortalidad no es una utopía ni una idea descabellada sino una opción viable en el horizonte de 20-30 años en opinión del ingeniero venezolano José Luis Cordeiro, fundador de la Singularity University en Silicon Valley y miembro de la Academia Mundial de Arte y Ciencia. «Consideramos que la muerte es un pequeño problema técnico que vamos a poder curar en los próximos años (...). Estamos viviendo un tiempo mágico entre la última generación humana mortal y la primera generación humana inmortal», sostuvo ayer el profesor en La Coruña durante la presentación de su conferencia «Demografía y tecnología. La muerte de la muerte», impartida en la marco del programa «Galicia en la encrucijada. Ciclo de conferencias sobre demografía y futuro» que organiza la Fundación Barrié.

Revertir el envejecimiento, afirmó Cordeiro, está al alcance de la ciencia y de la tecnología. «Me gusta decir que, uno, yo no pienso morir y, dos, en treinta años pienso ser más joven», manifestó el investigador insistiendo en que sus afirmaciones se apoyan en resultados científicos ya materializados, entre los que citó los experimentos de María A. Blasco con el Grupo de Telómeros y Telomerasa y la Unidad de Ratones Transgénicos del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) en los que se ha logrado triplicar la vida adulta de ratones modificados o los trabajos del español Juan Carlos Izpisúa en el Instituto Salk de Estudios Biológicos de California, «consiguiendo rejuvenecer ratones en un 40%». «En los próximos años vamos a ver magia a nivel de los avances tecnológicos para el rejuvenecimiento», afirmó el investigador, recordando que en Colombia, evitando los límites del sistema legal de Estados Unidos, una «paciente cero», Liz Parrish, ya prueba voluntariamente dos terapias diferentes encaminadas a revertir el envejecimiento celular.

«Vamos a empezar a tener tratamientos muy pronto, en el peor de los casos hablamos de treinta años. Estamos convencidos de que es posible porque ya existen células que no envejecen, como las células germinales, o el cáncer, donde operan una serie de mutaciones que detienen el envejecimiento celular; por eso el cáncer no muere solo, se expande; son células biológicamente inmortales, la prueba de que la inmortalidad biológica es posible», mantuvo el conferenciante, que en los próximos meses presentará en las librerías el título editado por Planeta «La muerte de la muerte».

La carrera, afirmó, no es ajena a los gigantes tecnológicos como Google, Facebook o Microsoft, porque la oportunidad de una medicina personalizada y a la carta que ya representa la secuenciación del genoma humano convierte el reto en un «problema no tanto médico como informático». El investigador aludió también a la resistencia al cambio de los sistemas legales y políticos de Occidente. «Probablemente van a ser países como China quienes legalicen primero estos tratamientos», afirmó Cordeiro.