Juan Merlo, este viernes en los pasillos del Parlamento de Galicia - Foto: EFE | Vídeo: ATLAS

Dimite el falso ingeniero de Podemos Galicia tras destapar ABC su engaño

Juan Merlo abandona el Parlamento y su cargo orgánico poco después de que Irene Montero le abocara a la renuncia

Atribuye el «error» a que su partido resumió en exceso la información que él proporcionó sobre sus estudios

Santiago/MadridActualizado:

Dimisión en dos tiempos. A mediodía, «bochorno» y «vergüenza» tras admitir públicamente que, como desveló ayer ABC, su currículum mentía al otorgarle una Ingeniería Industrial en Electricidad que nunca poseyó, falsedad de la que era consciente desde hacía varios años pero que no corrigió «por no considerarlo importante». Apenas dos horas más tarde Juan Merlo, diputado de En Marea-Podemos en el Parlamento de Galicia y secretario de organización del partido morado en la Comunidad anunciaba la renuncia «con carácter inmediato» a su acta y a los cargos orgánicos.

Entre una y otra comparecencia ante los periodistas, Irene Montero ya le había enseñado la puerta: «Si se confirma que ha habido una mentira en el currículum, tiene que dimitir». La portavoz de Unidos Podemos en el Congreso no dejó margen para la duda, a pesar de que Merlo aseveró que desde su formación habían invitado a abordar su situación «de manera sosegada».

El hasta ayer diputado justificó su dimisión «en base a los principios que promulgamos y defendemos», después de que se conocierta el fraude en su perfil profesional, o como él lo denominó, la existencia de «información contradictoria entre lo que aparece en mi currículum y la realidad», un relato «inexacto y laxo».

«Un error»

Merlo —adscrito al grupo de En Marea, la confluencia gallega de Podemos— atribuyó este «error» a que él facilitó a su partido una información sobre sus estudios de ingeniería, pero «se acortaron mucho las bases curriculares para meterlas en textos de 120 palabras», y ahí surgió su título de ingeniero. «Cuando traslado que me formé como ingeniero, dio lugar a que en el relato plasmado sintéticamente diera lugar a esa cuestión».

El engaño ha permanecido en su perfil hasta el momento de su dimisión, si bien insistió en que «nunca» firmó ningún proyecto como ingeniero ni hubo mala intención. «Nunca perseguí mentir o inflar un currículum, para mí no es necesario», añadió, pero asume la responsabilidad por «no haber contribuido activamente» a corregir la mentira.

En su primera comparecencia —en la que esquivó cualquier mención a una posible dimisión—, Merlo se enredó en justificar incluso la mención de su «formación como ingeniero», que atribuyó a enseñanzas impartidas por su padre —trabajador del sector naval—, ya que él abandonó la carrera universitaria «por razones familiares». «Las ingenierías tienen una parte más práctica, mi conocimiento es más práctico que teórico, mi conocimiento teórico es más limitado».

Desde San Sebastián, y tras saber que Merlo renunciaba, Irene Montero zanjó que Podemos tiene que ser «un partido ejemplar». La crisis de Gobierno que se ha abierto en la Comunidad de Madrid a raíz del caso del máster de Cristina Cifuentes, ha movilizado a la formación, que persigue liderar la ofensiva contra la presidenta, algo que también busca el PSOE. Esto ha provocado que la dirección del partido en Madrid adelante las primarias para elegir un candidato a presidir la región, unas primarias que previsiblemente se celebrarán en mayo.

Noticia en los pasillos

Los primeros en conocer la intención de Merlo de dimitir fueron los diputados que, junto a él, participaban en la mañana de ayer en la reunión habitual de la Comisión de Pesca del Parlamento. A su finalización, el dirigente de Podemos se despidió de ellos avanzándoles que iba a renunciar, como hizo minutos más tarde.

La noticia corrió como la pólvora por los pasillos del Parlamento y, paradójicamente, así tuvo conocimiento de la misma Antón Sánchez, viceportavoz de En Marea que salía de la reunión de la Junta de Portavoces, supliendo a un Luis Villares ausente por motivos de agenda. En la comparecencia posterior a la Junta, los portavoces de BNG, PP y PSOE manifestaron su «respeto» por la decisión de Merlo, sin añadir mayores comentarios. Sánchez se limitó a enmarcar su dimisión «en una decisión personal». «Y no tengo mucho más que decir», apostilló.