Galicia

La cultura despide a Xohana Torres, una voz poética irrepetible

La autora de «Tempo de ría» o «Do sulco» fallecía el martes en Vigo a los 85 años

Xohana Torres, en una imagen de archivo
Xohana Torres, en una imagen de archivo - EFE

«Hoy nos dejó Xohana Torres. Las escritoras quedamos huérfanas. Tenemos sus libros», escribía la noche del martes Marilar Aleixandre en su cuenta de Twitter, poco después de trascender la noticia de la muerte de la autora de «Tempo de ría» y «Adiós, María», poeta, novelista, ensayista y dramaturga, académica numeraria y figura trascendente en la reconstrucción cultural gallega y de la revitalización de su lengua.

Torres (Santiago, 1931) fallecía en Vigo en la tarde del martes a los 85 años de edad. La Real Academia Galega (RAG), en la que la autora ingresaba en 2001 con el discurso «Eu tamén navegar», era esa misma noche la encargada de comunicar la noticia y expresar su pesar por la pérdida de una figura destacada de las letras. La capilla ardiente se instaló en el Tanatorio Vigo Memorial, donde los restos de Xohana Torres fueron incinerados ayer.

El conselleiro de Culturas se sumaba al recuerdo de la autora, definiéndola como «una escritora plena, dinamizadora de nuestra cultura y lengua». Una mujer, apuntó, que «desdeñó la espera de Penélope y prefirió el periplo errante y revelador del destemido Ulises», en referencia al poema de Torres en el que, escapando del papel de tejer y destejer asignado por la historia, Penélope expresa su voluntad de navegar los mundos mágicos descritos por el oráculo. «En esta hora», apuntó el conselleiro, «es de justicia agredecerle que hiciese al pueblo gallego partícipe de su viaje vital, que ahora termina, a través de cuadernos de bitácora singulares con los que a sus lectores nos fue permitido —palabra a palabra, verso a verso, a bordo de la misma nave—, compartir con ella la aventura. En todos los gallegos y gallegas permanece, para revivir la experiencia, su voz poética irrepetible».

Distintas organizaciones e instituciones rescataban ayer versos de la autora en sus mensajes de pésame. Desde la asociación ecologista Adega — «Ninguén está perdida nesa hora cando o vento sopra e hai unha lúa vertical, noviña, que envolve de misterio os perfís»—, la Diputación de Pontevedra — «Unha muller pode converterse en balea polo simple feito de cambiar de forma»— o la Biblioteca de la USC, que recuperaba el «epitaficio que si che gustaría» dedicado por Xohana Torres a su abuela materna en su última publicación, «Elexía a Lola» (2016): «Soamente é verdade a distancia do ceo. Soamente o solpor, e esa cepa, cortada».

Vocación temprana

Torres nació en noviembre del 31 en Santiago, pero su vida transcurriría principalmente entre las ciudades de Vigo y Ferrol, donde estaba destinado como marino su padre. Sus raíces, apuntó la RAG, también estaban en las tierras del Avia, donde aprendió de su abuela materna «el habla gallega más íntima y la cultura popular».

La autora publicó sus primeros poemas siendo adolescente en la revista del instituto. Algunos de ellos, como «Soidá», formarían parte de su primer libro, «Do sulco», publicado por Galaxia en la colección de poesía Illa Nova con prólogo de Ricardo Carballo Calero, profesor de Historia y Literatura de Xohana en el instituto. Dos años antes, la autora había compartido con Celso Emilio Ferreiro el premio de poesía de la Asociación de la Prensa de Vigo. Torres fue también una figura clave en el teatro de posguerra, con títulos como «A outra banda do Iberr», y cultivó la literatura infantil, con novelas como «Polo mar van as sardiñas» o «Pericles e a balea».

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