Mariscos y moluscos habituales de las rías gallegas
Mariscos y moluscos habituales de las rías gallegas - ABC
ESTUDIO CIENTÍFICO

Cuanto más sube la temperatura del mar, más intoxicaciones por consumir marisco

Científicos gallegos, ingleses y estadounidenses demuestran que el calentamiento de la costa gallega en 1994 y 2014 impulsó la aparición de una bacteria que provoca intoxicaciones alimentarias

SANTIAGOActualizado:

El calentamiento global, y en particular de los océanos, tiene tambien consecuencias en lo que comemos y las enfermedades e intoxicaciones que de ello se derivan. Un grupo de investigadores gallegos, ingleses y estadounidenses viene de presentar un estudio que demuestra que el aumento de infecciones en la ingesta de marisco derivadas de la bacteria más habitual, la Vibrio parahaemoluticys, está relacionada con la subida de la temperatura en las costas gallegas.

El hecho de que esta dolencia, que está considerada «rara y esporádica» en toda Europa haya empezado a contabilizar casos en Galicia, fue lo que llevó a este equipo de científicos —en el que ha participado el profesor de la Escola Técnica Superior de Enxeñaría de la Univeridad de Santiago de Compostela (USC) Joaquín Triñanes— a estudiar la dinámica epidémica que provoca esta bacteria en la costa gallega.

En Galicia, según recoge un comunicado de la USC, estas infecciones surgieron de forma abrupta a finales del siglo pasado. Ahora, este estudio, que ha sido publicado en la revista «Emerging Infectious Diseases», asocia el crecimiento de esta bacteria con el aumento de la temperatura de la superficie del mar en las rías gallegas, informa Ep. Pero los expertos extrapolan el caso particular a una visión más general, y empiezan así a interpretar que el aumento de la temperatura es un «factor fundamental» para que se desarrolen este tipo de cepas bateriológicas.

De este modo, los investigadores analizaron la serie temporal de temperaturas del agua desde 1982 a 2016 y constataron que la costa gallega fue incrementando su temperatura año a año. Así, tomando como umbral los 18 grados al estar asociado a los casos clínicos de estas bacterias, las aguas de las rías gallegas fueron superando esa temperatura un día más cada año. «Al final de la serie nos encontramos con unos 35 días más con temperaturas por encima de 18 grados que en 1982, algo realmente preocupante en este tipo de infecciones», aseguran los investigadores.

Superar los 18 grados de temperatura en 1994 hizo provocó la aparición del primer brote de enfermedades por la bacteria tóxica

Con todo, el estudio revela que el aumento de la temperatura de la costa gallega no se produjo de manera progresiva, sino que 1994 y 2014 supusieron un cambio de tendencia, ya que fueron años en los que se registraron subidas de 0,4 y 0,7 grados, respectivamente.

Precisamente esos dos años correspondieron a dos importantes brotes de infecciones de esta enfermedad, por lo que los investigadores concluyen que esos cambios en las temperaturas actuaron como «una especie de propulsor» de las poblaciones de ciertos patógenos en las rías que sobrepasaron los 18 grados centígrados en sus aguas.

Así las cosas, apuntan que superar esa barrera en 1994 provocó la aparición del primer brote de enfermedades por esa bacteria y que el fenómeno «ha aumentado recientemente», en especial después del año 2014, cuando se produjo el segundo pico de calentamiento.

Genoma de la bacteria

El estudio utiliza por primera vez la secuenciación genómica de una población mundial de Vibrio parahaemolyticusque ha permitido establecer el origen más probable de esas cepas presentes en Galicia, y estimar la fecha en la que fueron introducidas en las rías. «Aplicamos la secuenciación del genoma completo para una visión integral y de alta resolución de las poblaciones patogénicas identificadas en las fuentes clínicas asociadas con los principales episodios de la enfermedad en Galicia durante los últimos 20 años», explica el profesor de la USC Joaquín Triñanes.

El trabajo es un claro ejemplo de la importancia de la colaboración entre las distintas instituciones para avanzar en el conocimiento de las causas de las enfermedades infecciosas y su relación con el medio ambiente. En este caso, ha contado con la participación de la Universidad de Santiago, del Centro de Ciencias del Medio Ambiente, Pesca y Acuicultura en Weymouth (Reino Unido), hospitales gallegos, la consejería gallega de Sanidad y el sector productor.