Un grupo de niños juega en un parque infantil
Un grupo de niños juega en un parque infantil - VALERIO MERINO

Condenan a una madre a separarse de sus hijos por causarles un «daño emocional y psicológico»

Los informes de los servicios sociales alertaron contra la «conducta patológica» de la mujer y su incapacidad para cubrir las «necesidades emocionales» de los menores

SantiagoActualizado:

Tiene «buena voluntad» y ha hecho un «intento por mejorar su papel de madre», pero no ha sido suficiente. La Audiencia Provincial de Lugo ha prohibido a una madre cualquier tipo de contacto con sus dos hijos por mostrarse incapaz «de satisfacer las necesidades emocionales de los niños», lo que les produce un «daño psicológico» que los tribunales han decidido atajar.

En junio del pasado año, el juzgado de Primera Instancia número 5 emitió una sentencia condenatoria contra la madre, en la que dictaba la suspensión de «todo régimen de visitas, comunicaciones y estancias» de la mujer hacia los menores. Ahora la Audiencia viene a desechar el recurso interpuesto por la madre y a confirmar que aunque los padres pueden cubrir las necesidades de higiene, vivienda y alimentación de los pequeños, existen otros vacíos que no pueden llenar.

Detrás de la larga batalla administrativa y judicial se esconde una caso de adicciones y muestras repetidas de agresividad. A finales de 2014, la Consellería de Política Social acordó el internamiento de los menores y activó la búsqueda de una familia de acogida al entender que sus cuidados distaban de ser los adecuados. Dos años más tarde, en 2015, los declaró en desamparo, y abordó un intento por reunirlos con su padres biológicos. La tentativa no surtió efecto, tal y como recoge la información de Paula Vilariño publicada por el diario El Progreso.

La Audiencia Provincial asume que uno de los menores actuó de «confidente» de la madre, lo que le provocó un estado de «angusta» y «nerviosismo»

El informe del Equipo de Integración Familiar de Gobierno gallego concluyó que los padres podían garantizar las «necesidades básicas de los niños», pero «no existe reconocimiento del daño emocional y psicológico que los progenitores ocasionan a sus hijos».

«Tampoco es consciente del daño que oacsionan con su patológico modo de relacionarse, ya que mantienen conductas agresivas entre ellos y conflictos con los vecinos», agregó un informe posterior de Política Social, que califica el comportamiento de la madre como «poco realista, fantasiosa y con tendencia a minimizar su resposabilidad y sus consecuencias». La sentencia va incluso más allá y describe a uno de los menores como «confidente» de su madre y portador de una «cantidad de secretos» que le acaban provocando un estado de «nerviosismo» y «angustia».

Finalmente, los informes de la Unidad Asistencial de Drogodependencias que constataban una «evolución favorable» de la mujer frente a su adicción a las drogas, no lograron revertir los fallos judiciales. El último, el de la Audiencia Provincial, sentencia que «no se debe seguir fomentando la relación familiar de los menores con los padres».