El acusado del crimen de Arbo
El acusado del crimen de Arbo - EFE

Condenado a 47 años de cárcel el acusado del crimen de Arbo

El jurado popular lo declaró culpable de asesinar a su expareja y madre de su hija

SantiagoActualizado:

La Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Pontevedra condenó ayer a 47 años de prisión a Arturo Domínguez, el acusado de matar con una escopeta a su expareja y al novio de esta en julio de 2015, en un monte de la localidad de Arbo (Pontevedra). La sentencia sigue la línea del jurado popular que lo consideró, el pasado 24 de junio, culpable del doble crimen de Beatriz Domínguez y Sergio Rodríguez.

El tribunal entendió en aquel momento que el comportamiento del acusado hacia su expareja era «posesivo, controlador y violento», y que «insistía en reiniciar la relación y la convivencia con la víctima» a pesar de saber que ésta estaba saliendo con otro hombre. Para lograr su objetivo, recuerda la sentencia, trataba de seguir contactando con ella, frecuentaba el bar donde trabajaba e incluso la vigilaba, él mismo o a través de otras personas, de forma «permanente».

Según la sentencia del Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG), el acusado fue condenado a 24 años de prisión por la muerte de la mujer, aplicándosele el agravante de parentesco, a lo que se suman 23 años por la muerte del novio de su expareja. Según recoge el Código Penal, el máximo de cumplimiento efectivo de la condena del culpable será de 40 años de prisión.

Asimismo, esta condena lleva consigo la privación de la patria potestad respecto de la hija en común con la víctima, ya que el condenado «tuvo una relación directa con los delitos cometidos».

Proteger a los familiares

El magistrado le impone también la prohibición de acercarse a menos de 200 metros y de comunicarse por cualquier medio con los parientes hasta el segundo grado de consanguinidad de los fallecidos durante 33 años, tratando con esto de proteger a los familiares de «cualquier tipo» de reacciones o incidentes que se puedan producir ante «indeseables» encuentros con el asesino de la pareja.

La noche del crimen, el 3 de julio de 2015, Arturo Domínguez siguió a la pareja hasta un lugar apartado, en una zona boscosa del municipio pontevedrés de Arbo. En ese momento, aprovechándose de sus habilidades como experto cazador, efectuó dos disparos «certeros» en la cabeza a las dos víctimas, matándolas al instante.