El portavoz de En Marea, Luís Villares, durante una rueda de prensa
El portavoz de En Marea, Luís Villares, durante una rueda de prensa - MIGUEL MUÑIZ

Choque de posturas en En Marea por las elecciones de Cataluña

La ejecutiva se tensa entre partidarios de apoyar a los comunes, ERC o la CUP

SantiagoActualizado:

El Consello das Mareas celebrado ayer deparó lo que estaba previsto: un enconado debate sobre cuál debía ser la postura de la confluencia ante las elecciones catalanas del 21 de diciembre. Al cierre de esta edición, el órgano todavía no había dado a conocer en público sus posiciones, aunque las distintas familias del rupturismo sí expresaron internamente su rechazo a lo que consideran como «bloque del 155». Es decir, su oposición a los partidos constitucionalistas (PP, PSOE y Ciudadanos) que aspiran a desbancar del poder al separatismo.

Por lo demás, la reunión de la ejecutiva no fue más que el reflejo de las diferencias que cohabitan entre partidarios de alentar el proyecto de las CUP, los favorables a decantar la balanza por Esquerra Republicana (ERC) y los que abogan por adherirse al programa del los Comunes de Xavier Doménech y Ada Colau. Según una de las viceportavoces de En Marea, Victoria Esteban, tal grado de fragmentación solo puede explicarse desde la «pluralidad» que profesa el «espacio» liderado por Luís Villares.

En conversación con ABC, Esteban apunta a que todas las sensibilidades de la organización suman fuerzas a favor de la «radicalidad democrática» y un escrupuloso respecto al «derecho a decidir». Una cuestión, esta última, que ya ocasionó en el pasado algunos problemas a Luís Villares, dada su condición de magistrado en excedencia y sus continuas muestras de respaldo al referéndum del 1-O, suspendido por el Tribunal Constitucional. Esteban, en todo caso, resaltó que al margen del posicionamiento oficial, En Marea iba a trabajar para que ninguno de sus miembros «se sintiese excluido».

Hay mucho en juego. En gran medida, está sobre la mesa la capacidad de repetir las candidaturas de unidad popular que propiciaron la consecución de las alcaldías de Santiago, La Coruña y Ferrol en 2015. Podemos, por un lado, instó a sus militantes el pasado viernes a no caer en «el lenguaje del nacionalismo»; mientras que Anova decidió en su coordinadora nacional que lo mejor era rechazar de plano el 155, sin tomar partido por ninguna formación en concreto.