Vídeo: El motivo por el que el agua dulce conservó el cuerpo - ATLAS
CASO DIANA QUER

El agua dulce del pozo facilitó la conservación del cuerpo de Diana Quer

El cuerpo de la joven madrileña quedó «saponificado» gracias a que estaba en un medio acuoso

LA CORUÑA/SANTIAGOActualizado:

El escondite que Abuín eligió para deshacerse de Diana Quer no fue casual. Es más, no se descarta una cierta premeditación teniendo presente que el Chicle conocía bien las características de la nave, sabía de su pozo interior e incluso pudo llegar a usar dos contrapesos para asegurarse de que el cuerpo de la muchacha no emergiese. Nadie vio nada aquella madrugada porque esta antigua mueblería, que en tiempos fue fábrica de gaseosa, también era punto de encuentro de jóvenes de la zona. Y la noche en la que el Chicle se cruzó en el camino de Diana había fiestas en el pueblo y buena temperatura. Además, reconocen los vecinos, nadie estaba muy pendiente de los «tejemanejes» en la vieja nave.

Sabedor de que su presencia no despertaría el interés de los vecinos, El Chicle pudo llegar en coche a la fábrica sin mayor problema y cerciorarse de que nadie seguía sus pasos a pesar de que el lugar está rodeado de casas, la más cercana propiedad de los tíos del acusado. Lo que no sabía Abuín es que lanzar a la joven a un pozo de agua dulce desencadenaría un proceso que los expertos denominan «saponificación» y que consiste, a grandes rasgos, en una mutación de la grasa corporal en una suerte de jabón. Fuentes cercanas al caso confirmaron a este medio que los restos de la muchacha de Pozuelo están saponificados parcialmente, lo que a priori es una buena noticia para los forenses.

De Santiago a Verín

Pese a todo, y tras la llegada del cuerpo de Diana al Instituto de Medicina Legal y Forense de Galicia, con sede en Santiago, los expertos decidieron ayer su traslado a Verín argumentando que allí trabajan expertos de referencia en lo que el análisis de cuerpos en avanzado estado de descomposición se refiere. A la espera de que su minuciosa labor ayude a desentrañar la pesadilla que Diana vivió a manos de su captor, el informe preliminar de la autopsia confirmó que el cuerpo rescatado del pozo responde a una joven de entre 18 y 20 años de edad, de cabello largo y moreno y complexión delgada.

La causa de la muerte es por el momento una incógnita —aunque todo señala al estrangulamiento—, pero sí trascendió ya que no se han hallado signos de violencia pero sí indicios claros de criminalidad. El estudio pormenorizado del cadáver rescatado por los buzos del Instituto Armado del fondo de un tanque que fue drenado en busca de alguna pertenencia de Diana podría tardar una semana y de el dependerán que el juez le impute a el Chicle también, o no, el delito de violación. De darse esta coyuntura, el acusado podría incluso enfrentarse a una petición de prisión permanente revisable.

Pasos de la autopsia

El encargado de realizar el análisis forense de Diana Quer es el jefe de la Sección de Patología Forense de la Subdirección de Orense, Fernando Serrulla, que señaló los pasos a seguir habitualmente en el análisis de cuerpos de homicidios en estado de putrefacción, lo que conlleva la esqueletización y el estudio de las partes blandas, además de un análisis detallado del hueso para determinar ataques de arma blanca u otros tipos de lesiones. Y es que, transcurridos cerca de quinientos días del crimen, las respuestas físicas a lo que le pasó a Diana las tienen los huesos de la muchacha, chivatos tal y como reconocen los expertos, del sufrimiento al que fue sometida.

Así por ejemplo, será el estudio de la osamenta el que determine si hubo algún ataque con arma blanca, lesiones graves incluso si le dispararon. El principal escollo a estas alturas será descubrir si se cometió un delito sexual, atendiendo a que esos delitos solo afectan a las partes blandas de los cuerpos y año y medio después de los hechos será imposible rastrear el mínimo rastro de sangre en el cadáver.