Primarias en el PSPV

Ximo Puig barre en avales a la candidatura del sanchismo

El presidente valenciano iguala los apoyos del líder del PSOE en mayo

Ximo Puig, durante la presentación de su candidatura
Ximo Puig, durante la presentación de su candidatura - MIKEL PONCE

Ximo Puig ha salido vencedor del primer pulso en la carrera por el liderazgo del PSPV-PSOE. La candidatura del presidente de la Generalitat valenciana ha recogido 7.584 avales -le fueron invalidados más de 500 en el recuento oficial- frente a los 4.411 de su rival, el alcalde de la localidad valenciana de Burjassot, Rafa García. Con casi el doble de los entregados por su contrincante, el jefe del Consell consiguió imponerse con holgura. Un importante respaldo de cara a la votación en las urnas que tendrá lugar el próximo 16 de julio. Habrá, por tanto, primarias en el PSPV como estaba previsto, puesto que los apoyos reunidos por Rafa García superan el mínimo necesario de 1.800 para seguir en un proceso al que están llamados más de 18.000 militantes.

La maniobra orquestada por Pedro Sánchez y el secretario de Organización, José Luis Ábalos, para plantar batalla a Ximo Puig con una candidatura alternativa -tras su apoyo a Susana Díaz- ha dividido fuertemente a una federación -la segunda más numerosa- que se decantó ampliamente por el ahora líder del PSOE. Pero el equipo del presidente de la Generalitat se ha esforzado en demostrar que el proceso nacional nada tiene nada que ver con lo que ocurra en la pugna territorial.

Las cifras de avales así lo demuestran. Éstas han sido similares pero en sentido contrario a las primarias de mayo. Entonces, Pedro Sánchez recogió 8.105 apoyos en la Comunidad Valenciana y Susana Díaz 5.400. Si el resultado de la votación no ofrece diferencias sustanciales respecto a la recogida de apoyos, demostraría la dificultad del secretario general del PSOE para forzar la salida de los barones críticos.

Presidencia tras 20 años

Puig centró desde el principio el mensaje en lo que resulta su mejor defensa: situarse al frente del Gobierno autonómico después de 20 años de hegemonía del PP. En la presentación de su candidatura apareció rodeado de dirigentes socialistas que apoyaron abiertamente a Pedro Sánchez en las primarias o incluso cercanos a Patxi López. Una imagen con la que pretende demostrar la integración.

En ella se ha centrado también durante este período de búsqueda de avales. Para contrarrestar el discurso de su contrincante de ser el candidato de la militancia -expresión ya usada por Sánchez-, el presidente de la Generalitat ha compaginado su agenda institucional con la de campaña para recorrer numerosas agrupaciones. De hecho, algunas de las criticas del sector de Rafa García se dirigen precisamente a que el partido está «abandonado».

Durante estos encuentros con las bases, Puig ha pedido «perdón» y ha reconocido «errores». Uno de los que más se le reprocha es el papel que jugó para forzar la caída de Sánchez.

Desde Ferraz se mantienen, mientras, al margen, sin visibilizar el apoyo explícito a Rafa García para desterrar la interpretación de que todo se trata de una venganza. Sí que existen cuestiones que, sin embargo, José Luis Ábalos -también líder de los socialitas en la provincia de Valencia- ha defendido públicamente, como la apuesta por la bicefalia en la organización. Ello supondría que Puig dejara la Secretaría General del PSPV para centrarse en sus labores de presidente de la Generalitat, algo que este último rechaza puesto que debilitaría seriamente su posición en un Gobierno compartido con Compromís.

Pese al buen resultado de los avales, el entorno de Puig se muestra prudente porque asumen que puede ocurrir cualquier cosa en las votaciones. Los sanchistas, por su parte, remarcan que más de la mitad de los militantes no quiere de líder al jefe del Consell. Los apoyos obtenidos lo obligarían a contar con una parte importante de los críticos en la nueva Ejecutiva, cuyo congreso para renovarla tendrá lugar el fin de semana del 29 y 30 de este mes en Alicante.

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