Alberto Caparrós - CRÓNICAS SABÁTICASSeguir

Valencia sigue en Fallas (el día después) Alberto Caparrós

«Lo difícil no era lograr el distintivo de la Unesco; lo complicado será demostrar que la fiesta sigue mereciendo esa condición»

Imagen de un montón de basura en el centro de Valencia tomada este lunes
Imagen de un montón de basura en el centro de Valencia tomada este lunes - MIKEL PONCE

El día después de las primeras Fallas reconocidas como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad supone un calco de los anteriores. Es jornada de balances. En el lado positivo, una ocupación hotelera disparada por el festivo de este lunes en Madrid y las buenas condiciones meteorológicas. También en el haber debe constar la ausencia de incidentes graves en materia de seguridad en una ciudad llena hasta los topes con un millón y medio de personas en la calle.

En el aspecto negativo, la Asociación de Comerciantes del Centro Histórico se ha apresurado a realizar una valoración de urgencias que suma más de una decena de incidencias. Pese a la insistencia de la entidad, no hay nada nuevo bajo el sol: hay comisiones que tardan más de la cuenta en retirar sus vallas y carpas; la venta ilegal de bebidas y alimentos en fiestas continúa siendo una constante; terrazas sin autorización que suponen una competencia desleal para los hosteleros que pagan religiosamente sus impuestos; o concuros de paellas que impiden a los restaurante recibir en las mínimas condiciones de calidad a sus clientes.

La Administración debe velar por el cumplimiento de la ley y ahondar en la concienciación ciudadano. La ciudad es de todos y todos, vecinos y visitantes, tenemos la obligación de cuidarla. Una circunstancia que, a la vista de la suciedad acumulada durante los últimos días, continúa representando una de las grandes asignaturas pendientes de las Fallas.

Al respecto, la Federación de Vecinos ha expresado su preocupación por las situaciones de masificación que se han producido principalmente durante todo el fin de semana tanto en el centro como en Ruzafa. Y advierte: «Habrá que analizar si los dispositivos de limpieza y transporte público dispuestos han sido deficitarios para incrementarlos de cara a las próximas fiestas cuando la cremà caerá lunes y aún podría ser mayor la llegada de turistas».

Vista de la plaza del Ayuntamiento tomada apenas unas horas después de la Cremà
Vista de la plaza del Ayuntamiento tomada apenas unas horas después de la Cremà- MIKEL PONCE

Valencia, al igual que la esencia de sus fiestas grandes, está habituada a resurguir de sus cenizas de un día para otro. Sin embargo, el reconocimiento de la Unesco no ha servido, al menos en el año de su estreno, para ofrecer un salto de calidad a una fiesta que debería ser ante todo cultural. Este 2017 ha quedado claro que todavía resta un largo trecho por recorrer. Lo difícil no era lograr el distintivo de Patrimonio Inmaterial de la Humanidad. Lo complicado, y ahí se deben centrar los esfuerzos, será demostrar que las Fallas siguen mereciendo esa condición.

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