Imagen de Antonio Navarro y Maje tomada el día de su boda - ABC
Sucesos

El «sueldo» de Maje por la muerte de su marido: 1.600 euros al mes

La mujer encarcelada por el crimen de Patraix confesó a una compañera de trabajo tras el asesinato que «en vez de ayudarme el psicólogo, le doy lecciones yo»

VALENCIAActualizado:

María Jesús M. C. , conocida como Maje en su círculo de amigos, trasladó a una amiga y compañera de trabajo que tras el asesinato de su marido, el ingeniero Antonio Navarro, por el que tanto ella como su amante Salvador R. L. están en prisión, había ido al psicólogo "dos veces" y le aseveró textualmente: "En vez de ayudarme, le estoy dando lecciones yo". Sin embargo, a otras compañeras les dijo que iba al psicólogo porque le estaba ayudando para ir recuperándose.

Así consta en el sumario del caso, al que ha tenido acceso Europa Press, que obra en el Juzgado de Instrucción número 14 de València, encargado de investigar la muerte de Antonio, quien recibió hasta ocho puñaladas el pasado mes de agosto en el garaje en el que había aparcado su coche en el barrio valenciano de Patraix.

Entre los nuevos testimonios remitidos al juzgado figura el de una compañera de Maje, quien reconoció haber escuchado rumores sobre una relación entre los arrestados por el crimen pero dijo que no le dio importancia. También señaló que Maje en el trabajo era una buena enfermera "aunque le gustaba llamar la atención de los médicos jóvenes del hospital" en el que trabajaban.

Así mismo, declaró que había sido testigo en la declaración de herederos de la víctima y que Maje, de 27 años, hablaba muy mal de la familia de Antonio y decía que "la última palabra en la herencia la tendría ella y que no iba a firmar nada hasta que lo tuviera todo claro", le espetó. También señaló que la arrestada nunca le dijo que Antonio la maltratara, "solo que él aprovechaba algunos fines de semana para salir en Novelda con sus amigos y se ve que eso le sentaba mal", le trasladó.

Al respecto, la Policía destaca que de este testimonio se desprende, entre otros aspectos, que Maje utilizó a esta persona para ganarse su confianza y para que le ayudase como testigo en la declaración de herederos. También subraya que la imagen que quiere dar en su trabajo es la de una persona muy discreta, ultrarreligiosa y muy formal.

Sobre los rumores de relación entre Maje y Salva, otro amigo y socio de éste declaró que después de octubre de 2015 Salva le hizo un comentario sobre una relación con ella pero que como él conocía a su mujer y a su hija le dijo que no le contara ese tipo de cosas. Recordaba que ese año, en el Open de Tenis, Salva organizaba las asistencias sanitarias y llevó a Maje, y "entonces hubo rumores sobre ellos".

Otro empleado del hospital en el que Maje desempeñaba su trabajo de enfermera ha afirmado que a ella la tenían "muy bien consideradas las monjitas pues su familia es de una congregación neocatecumenal" y ella es "muy correcta y educada", dijo.

Así mismo, ha afirmado que con los hombres se mostraba "muy coqueta y cariñosa": "Siempre que tenía que pedir algo lo hacía con arrumacos y caricias, lo cual, añadido a su buena presencia, hacía que consiguiera lo que quería en el día a día en el hospital". En una ocasión, ha manifestado, Salva le dijo que "tuviera cuidado", en modo advertencia, cuando éste le manifestó que Maje era "maja".

Otro testimonio relevante para las investigaciones del caso es el de otro amante de Maje, Tomás, con quien mantuvo una relación desde mayo de 2016 hasta marzo de 2017. Este ha declarado que solo conocía que tuviera una relación con Antonio, "pero nada más" y ha explicado que en una ocasión, cuando la víctima le echó de casa, ella se fue a dormir a la suya y la llevó el propio Salva, su otro amante. Respecto a otros chicos, manifestó que Maje le decía que había médicos y enfermeros que se le insinuaban.

Por otro lado, el sumario recoge la testifical de una compañera de trabajo de Antonio, quien declara que le llamó la atención cuando habló a través de una aplicación del móvil con Maje que nunca viera una foto de Antonio o de Maje con la víctima en la imagen de perfil, y que precisamente tres semanas después del crimen, se pusiera una con una amiga.

En relación con este extremo, la Policía advierte de que Maje, a pesar de la muerte de Antonio, no colgó en el perfil de Whatsapp ninguna foto con él o de él, "que sería lo más normal", llegando a poner una imagen de ella con su amiga, tras la muerte de su marido, "arregladas y maquilladas para salir de fiesta --se fueron de discoteca a Alicante y conocieron y mantuvo relaciones sexuales con un guardia urbano--".

Sobre el dinero del seguro que podía recibir Maje por la muerte de Antonio, esta testigo le explicó en varias conversaciones que la empresa tenía para los empleados un seguro de accidentes que, si era 'in itinere', ascendía a unos 42.000 o 47.000 euros; y en el caso en que no se reconociera como accidente, cobraría unos 1.600 euros al mes.