José Salinas, en una imagen de archivo
José Salinas, en una imagen de archivo - EFE
Caso Taula

Un subdirector de Turismo Valencia afirma que no le consta el trabajo desarrollado por la agencia del PP

Una trabajadora de la fundación señala que la subdirectora dio la orden de comprar las trituradoras, algo que no había sucedido antes

VALENCIAActualizado:

Un subdirector de Turismo Valencia declaró este martes durante su comparecencia ante el juez del caso Taula que no le consta que existiera documentación sobre los trabajos que desarrolló Laterne para la fundación. Su citación como testigo ante el magistrado se produjo en el marco de la pieza sobre la presunta financiación ilegal del PP después de solicitar a los responsables actuales de Turismo Valencia información contable sobre Laterne -con la que suscribió un contrato de unos 600.000 euros-, la empresa que habría servido para recoger aportaciones económicas por parte de empresas, fundaciones y asociaciones con el objetivo de financiar la campaña electoral de los populares en 2007.

Durante el interrogatorio, que tuvo lugar por petición de la defensa del exdirector de esta firma pública, José Salinas, aseguró no tener ningún conocimiento sobre el contrato que se firmó con Laterne o sobre la fiscalización del trabajo realizado. El testigo, según fuentes conocedoras de la declaración, hizo referencia al plan estratégico de turismo para la ciudad de cara a la época de la Copa América, un proyecto en el que participó el director. Aunque no sabe a qué empresas se acudió, sí comentó que Salinas mantenía relación con Laterne.

Además del director, las personas que intervenían en esos contratos realizados en nombre de la fundación eran, según el testigo, las encargadas de Administración, entre ellas Loles Edo. El primero, añadió, tenía capacidad de contratar por cualquier importe.

Tras la elaboración del plan estratégico, detalló, se consiguieron aumentar los fondos propios de la Turismo Valencia, donde contaban con un presupuesto con los recursos totales pero en el que no se distinguía la procedencia de éstos.

Otra de las trabajadoras de la fundación también compareció ante el juez como testigo a petición de la acusación que ejercen varios ediles de Compromís. Durante su interrogatorio, según las mismas fuentes, señaló que no recibió ninguna orden para eliminar documentación, aunque fue Loles Edo quien le pidió que comprara las trituradoras.

La relación de hechos, tal como explicó, fue que en julio de 2015 se produjo un traslado de cajas a una nave, algo que remarcó que no tenía precedentes. Un tiempo más tarde acudió y no las encontró. Al preguntar por esta cuestión, en la empresa le dijeron que se habían destruido en octubre de 2016, una fecha en la que José Salinas ya hacía tiempo que no trabajaba en la fundación. Sin embargo, a ella le consta que se eliminaron papeles en julio de un año antes.