Imagen del Belén instalado en Castellón
Imagen del Belén instalado en Castellón - ABC
POLÍTICA

La retirada del Belén del Ayuntamiento de Castellón queda en manos de una asamblea de Podemos

Los socios del PSOE y los nacionalistas exigen la retirada del Nacimiento porque incumple el «Pacto por la Laicidad»

La alcaldesa socialista suprime de los presupuestos las partidas para los concursos de belene y villancicos

CASTELLÓNActualizado:

La retirada y nueva ubicación del tradicional Belén que se instala en las dependencias del Ayuntamiento en Castellón queda en manos de una asamblea que ha convocado Castelló en Moviment (la marca blanca de Podemos en la capital de La Plana) para el próximo día 11.

Desde tiempos inmemoriales, cada Navidad los soportales del edificio consistorial albergan la clásica representación del Nacimiento de Jesús. Una circunstancia que, para los responsables de Castelló en Moviment, supone un incumplimiento del «Pacto de Laicidad» que rubricaron los representantes de Podemos con el PSPV y Compromís y que formó parte de la batería de acuerdos que posibilitó la formación de un gobierno de izquierdas en la localidad castellonense tras las pasadas elecciones municipales.

Castelló en Moviment ha exigido que se siga a rajatabla el «Pacto de Laicidad» para dar su apoyo a los presupuestos municipales del próximo año diseñados por la alcaldesa socialista, Amparo Marco. Por ello, reclaman que el Belén se sitúe en dependencia ajenas al Ayuntamiento, aunque consideran que podría ser apresurado tomar la medida para estas Navidades.

Para la portavoz del grupo municipal popular, Begoña Carrasco, «cambiar la ubicación del Belén del Ayuntamiento nos parece ridículo y absurdo además de un ataque a las creencias de una mayoría de castellonenses que en estas fechas celebramos la Navidad».

El viraje laicista en Castellón, donde en los comicios locales el PP fue la formación más votada, se completa con la supresión en los presupuestos para el ejercicio 2016 de las partidas destinadas a los concursos de belenes y al de villancicos que ascendían a 4.700 euros.