El portavoz del PSPV, Manolo Mata, este martes en las Cortes
El portavoz del PSPV, Manolo Mata, este martes en las Cortes - ROBER SOLSONA
Política

Podemos quiere que la ley de senadores anulada tenga recorrido y el PSPV avisa de que no volvería a apoyarla

La formación morada señala que la norma pretendía «avanzar en la democratización de las instituciones», mientras que los socialistas la califican de «venganza contra Rita Barberá»

VALENCIAActualizado:

La sentencia del Tribunal Constitucional que tumba la ley de revocación de senadores territoriales todavía no ha llegado a Podemos -el partido que impulsó la norma-, según han asegurado este martes sus portavoces en las Cortes Valencianas, quienes no han realizado una valoración al respecto. Aun así, la formación morada «seguirá trabajando» para que esta iniciativa «tenga recorrido», ha expresado la diputada Fabiola Meco.

El tribunal considera inconstitucionales los preceptos porque «invaden competencias del Estado central» al subordinar al Senado respecto del Parlamento autonómico. «La ley olvida que los senadores, cuando son nombrados, pasan a representar al pueblo español en su conjunto», explica la resolución.

Además, también destaca que «la no sujeción a mandato imperativo de diputados y senadores entraña la garantía constitucional de que ninguno de ellos podrá quedar, en el ejercicio del cargo, sometido a voluntades ajenas». Esta situación de subordinación inconstitucional, prosigue, «no solo sería originada por hipotéticas instrucciones previas de carácter vinculante –no previstas ciertamente en esta Ley, según se ha argüido en su defensa−, sino también por cualesquiera normas que, como las enjuiciadas aquí, hagan depender de la confianza y valoración política ajenas (de la libre voluntad de otro, en definitiva) la permanencia del representante en el ejercicio de su cargo».

La norma fue aprobada hace más de un año en las Cortes -con el único voto en contra del PP- con la intención de que le fuera aplicada a la fallecida Rita Barberá -en ese momento senadora popular-, quien tuvo que declarar ante el Tribunal Supremo por la investigación sobre el presunto blanqueo de capitales en el grupo del PP del Ayuntamiento de Valencia. Ésta establecía que se podía revocar a un senador en caso de «pérdida de confianza».

A la diputada de Podemos Fabiola Meco, la decisión del Constitucional no le sorprende porque, señala, «esta norma trata de avanzar en la democratización de las instituciones» y, en su opinión, se ha comprobado que «cuando tocamos determinados temas a los que son sensibles determinados grupos políticos se levantan todas las alertas, alarmas y resistencias» y se encuentran con «reparos».

«Nosotros seguiremos trabajando para que finalmente puedan tener recorrido estas iniciativas que nos parecen cruciales en la profundización de la democracia y en el entendimiento de lo que tiene que ser una institución pública al servicio de la ciudadanía», ha subrayado.

«Parecía una venganza contra Barberá»

Por su parte, el portavoz del PSPV Manolo Mata se ha posicionado del lado de la sentencia pese a que los socialistas apoyaron la ley -únicamente por «lealtad al acuerdo político» que tienen con Podemos y Compromís, ha reiterado- porque entiende que «preserva» la arquitectura constitucional española. «Hay un elemento sobre el que el sistema gira y es que los diputados y senadores no pueden estar sometidos a mandato imperativo y nadie los puede revocar ni obligar a votar una determinada cosa, ni siquiera sus propios partidos, y eso es una virtud de la democracia y quienes les votan», ha explicado.

A su juicio, el texto estaba «mal planteado» porque «parecía una vendetta contra Rita Barberá». «Y no me parecía bien», ha apuntado. Su partido no apoyará que la iniciativa tenga recorrido como pretende Podemos, aunque la volvieran a presentar, según ha indicado: «Si se refieren con recorrido a que irán al Tribunal de Derechos Humanos, al Tribunal de Estrasburgo o a cualquier organismo internacional para combatir una decisión del TC les diría que ánimo y buena suerte, pero España tiene problemas más graves».