Imagen del edificio de ASV Servicios Funerarios ubicado en Alicante
Imagen del edificio de ASV Servicios Funerarios ubicado en Alicante - ABC
Economía

La plataforma Alife, promovida por Grupo ASV, recibe 40.000 visitas en sus primeros meses de funcionamiento

La empresa alicantina pone a disposición de los usuarios un lugar en la red dedicado a la memoria virtual para compartir recuerdos de los que ya no están

ALICANTEActualizado:

“Alife”, una plataforma promovida por la alicantina Grupo ASV Servicios Funerarios específicamente dedicada a los memoriales virtuales, con la que sus usuarios coleccionan recuerdos y se unen en torno a esas personas que tenían en común en vida, se ha confirmado como todo un éxito. Desde su puesta en funcionamiento el pasado abril, la plataforma ha recibido hasta 40.000 visitas, 18.000 de ellas de manera recurrente.

Este éxito se ha basado en que, a diferencia de otras redes sociales, crea un espacio íntimo para compartir recuerdos en compañía. Un aspecto en el que la compañía está poniendo mucho énfasis, utilizando las nuevas tecnologías de la información, como también ocurre con el proyecto Apoyo al Duelo, una web donde se ofrecen contenidos relacionados con el proceso de pérdida.

Pese a su clara orientación a la memoria de los difuntos, la plataforma se ha erigido como una red social que busca la interacción y conexión de los usuarios. A diferencia de las redes genéricas, lo hace con muros especializados: se trata de un lugar expresamente creado para compartir recuerdos, emociones y sentimientos.

Las publicaciones se contextualizan, los usuarios saben a lo que van, y eso evita situaciones incómodas que pueden darse en redes sociales globales, en las que compartir un recuerdo puede hacer que se pierda entre cualquier otra publicación, vídeos cómicos o fotos personales.

Imagen de la plataforma Alife
Imagen de la plataforma Alife-ABC

“Alife”, además, garantiza privacidad en cuanto al contenido, que es controlado por el administrador. Las pasadas fiestas navideñas demostraron que ésas son fechas en las que los usuarios están ávidos de compartir memorias. Entre los días 24 y 30 de diciembre, Alife registró un número de visitantes mucho mayor al habitual. Todos buscaban contenido reconfortante en fechas señaladas.

La plataforma tiene, por sus características, un valor añadido: su índice de usuarios recurrentes es del 44%, de forma que más allá de requerir su uso para momentos de duelo puntuales, los que acceden y conocen Alife, vuelven. Esa conexión e interacción mutua con otros usuarios en una situación personal similar y la empatía que se genera, actúa como ancla para muchas personas, que pese al paso del tiempo vuelven a la plataforma para seguir compartiendo recuerdos.

El avance de las tecnologías y la digitalización de nuestras vidas están provocando que en nuestro día a día dediquemos tiempo a cosas que hasta hace pocos años apenas existían, como las redes sociales, los contenidos multimedia o el cine online. Esa revolución tecnológica ha alcanzado incluso a la forma en la que vivimos el luto y honramos a las personas que ya no están con nosotros, a través de los muros de despedida digitales.

Para que estos muros de despedida digitales se creen, es necesario que algún familiar o amigo de la persona fallecida corrobore a la red social la muerte de esa persona. A partir de ese momento, lo que hasta la fecha era un perfil personal más entre los muchos millones que hay en internet se convierte en un memorial virtual en el que, aunque no puedan dejarse flores, los recuerdos son completamente accesibles.