Imagen histórica del Mercado de Colón
Imagen histórica del Mercado de Colón - ABC
Cultura

Mercado de Colón: la obra maestra del modernismo valenciano cumple cien años

Un repaso a la historia de este emblemático edificio, diseñado por Francisco Mora Berenguer e inaugurado en 1916

VALENCIAActualizado:

La Nochebuena de 1916 fue la fecha escogida para inaugurar el Mercado de Colón de Valencia, obra maestra del arquitecto Francisco Mora Berenguer (Sagunto, 1875) y deudora del modernismo catalán que éste aprendió durante su formación en la Escuela de Arquitectos de Barcelona, dirigida entonces por Doménech i Montaner, quien fue a su vez maestro de Antoni Gaudí. Según la prensa de la época, la fiesta de inauguración fue apoteósica. De la plaza de toros salió una cabalgata de formada por la Guardia Municipal Montada, los vendedores del mercado y una carroza con la reina de la Fiesta y su corte de honor.

Y es precisamente ahora, casi entrando en la Navidad, cuando la ciudad se reúne de nuevo para celebrar el centenario de este majestuoso edificio, restaurado y rehabilitado en 2003. Esa intervención integral permitió eventualmente la reconversión de este céntrico espacio en uno de los principales destinos gastronómicos de la capital del Turia. Allí tienen su sede restaurantes de como Habitual, propiedad del chef Ricard Camarena; Ma Khin Café, restaurante de fusión oriental regentado por Steve Anderson, propietario de Seu Xerea; Momiji, comandado por el chef Diego Laso, y Manglano para Tomar.

El Mercado de Colón fue a principios de siglo XX la guinda del ambicioso plan del Ensanche proyectado igualmente por Mora Berenguer como arquitecto municipal. Era una superficie de 1.300 hectáreas destinada a acoger a la flor y nata de la sociedad valenciana de la época, que recogía de algún modo el espíritu de progreso que trató de infundir la Exposición Regional de 1909.

Imagen histórica del Mercado de Colón
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El perfil arquitectónico que hoy observamos no se corresponde, sin embargo, con el primer proyecto presentado por Francisco Mora en 1913. En él, las fachadas laterales presentaban faldones y marquesinas inclinadas hacia fuera. Además, la fachada que recae a la calle Conde Salvatierra estaba muy emparentada con la de la calle Jorge Juan. En el segundo proyecto, Mora realizó unas modificaciones en los laterales para proporcionar más esbeltez al conjunto y mejor iluminación y ventilación. Finalmente, ya en 1914, el arquitecto cambia totalmente la fachada principal con una propuesta mucho más potente, presidida por un gran arco parabólico. Además introdujo formas anilladas, curvas y bordes redondeados, y liberó el eje central, antes interrumpido por una fuente.

Como muestra de modernismo valenciano, solo le hace sombra el Mercado Central de Valencia, cuya construcción comenzó en 1914 a cargo de Francesc Guàrdia i Vial y Alexandre Soler, ambos discípulos también de Domènech i Montaner.

Del esplendor a la decadencia, y viceversa

Desde el punto de vista funcional, la construcción de un mercado a principios de siglo respondía a las demandas del nuevo vecindario. Ya desde finales del siglo XIX, las clases adineradas que iban instalándose en la zona reclamaban al Ayuntamiento la implantación de mercados en el Ensanche para evitar la venta ambulante y evitar de paso la incomodidad de desplazarse a comprar las viandas a los mercados Central o de Ruzafa.

Su peticiones fueron satisfechas, y con honores. Se construyó un mercado señorial, que no desentonara con el vecindario. Sin embargo, conforme fueron proliferando los centros comerciales y tiendas de alimentación en la zona a lo largo de los años, el Mercado de Colón fue perdiendo clientes. La falta de mantenimiento del edificio y el abandono de los comerciantes hizo el resto.

La restauración de este edificio en pleno siglo XXI devolvió de nuevo el esplendor modernista a este monumento, proyectado como un gran espacio longitudinal con tres naves y portadas de ladrillo y piedra, profusamente ornamentadas con elementos policromados. En apenas unos años, el Mercado de Colón pasó de ser un estigma de decadencia a uno de las joyas patrimoniales de la ciudad, visitada a diario por centenares de turistas.

La conmemoración del centenario del edificio comenzó el pasado mes de octubre y se prolongará durante todo el mes de diciembre. Durante estos tres meses, el Mercado Colón ha acogido tres exposiciones, numerosas visitas guiadas gratuitas y talleres de cocina para niños y adultos de la mano de algunos de los locales de este gastro market. Asimismo, la muestra “Cien años dando sabor”, en la que se explica con apoyos gráficos la historia del edificio, podrá visitarse hasta el próximo mes de enero, después de Reyes.