Imagen de la operación de la Guardia Civil
Imagen de la operación de la Guardia Civil - ABC
Sucesos

La Guardia Civil detiene a un matrimonio por estafar con alquileres vacacionales falsos en Cullera

La pareja defraudó al menos 20.000 euros a medio centenar de familias

VALENCIAActualizado:

Nuevo caso se estafa relacionado con los apartamentos «fantasmas». En esta ocasión la Guardia Civil ha detenido a dos personas que ofrecían alquileres vacacionales falsos en Cullera por internet, que solicitaban un adelanto de la mitad del precio y que pudieron estafar alrededor de 20.000 euros por este procedimiento a familias de diferentes comunidades autónomas, entre ellas Navarra.

Según ha informado la Comandancia Provincial en un comunicado, los detenidos son un hombre de 45 años y una mujer de 32, casados, que residen en València y las diligencias han pasado al Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 6 de Sueca.

Al parecer, los detenidos ofrecían falsos apartamentos vacacionales en la localidad de Cullera a través de distintas páginas en internet, el precio estipulado era ligeramente inferior al precio de mercado para no levantar sospecha.

Solicitaban a las víctimas el ingreso de la mitad del importe del alquiler en concepto de reserva, facilitándoles diferentes números de cuentas bancarias, y una vez recibido el ingreso de las cantidades los autores no volvían a contactar con los perjudicados.

Las víctimas en su mayoría eran familias con menores a su cargo y domicilios en otras Comunidades Autónomas (Madrid, Andalucía, País Vasco, Navarra, Galicia) incluso estafados que provenían de Francia.

El total de afectados por estos hechos asciende a 52 personas, que habrían abonado 20.000 euros en concepto de señal por apartamentos fantasmas.

En el registro realizado por los agentes, se han incautado en el domicilio en el cual residían los supuestos autores de gran cantidad de documentación relacionada con los hechos investigados, documentación de entidades bancarias, teléfonos móviles desde los cuales los autores se ponían en contacto con los perjudicados, así como dos ordenadores utilizados por los autores para insertar los diferentes anuncios.