El conseller de Educación, Vicent Marzà, aplaude desde su escaño tras la aprobación de la nueva ley
El conseller de Educación, Vicent Marzà, aplaude desde su escaño tras la aprobación de la nueva ley - EFE
Política

Las Cortes aprueban la ley que promoverá que el valenciano alcance el 50% de las horas lectivas

La nueva norma de pluriligüismo sale adelante con los votos en contra de Ciudadanos y del PP

VALENCIAActualizado:

El último intento de implantar un modelo lingüísitico que incremente el valenciano en la educación ha salido adelante este miércoles en las Cortes con el respaldo del PSPV, Compromís, Podemos y los diputados no adscritos (ex de Ciudadanos), mientras el PP y la formación naranja han votado en contra.

El trámite parlamentario de la nueva ley se inició el pasado noviembre tras el fracaso del decreto aprobado hace casi un año, el cual acumulaba nueve recursos y fue suspendido por el Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana antes de que pudiera aplicarse este curso. En su resolución, consideraba un agravio comparativo que el sistema penalizara a aquellos alumnos que optaran por estudiar en castellano con un nivel más bajo de inglés.

Tras este varapalo judicial, el Consell dio carpetazo al decreto e impulsó esta nueva norma. En ella, la Administración ya no determina qué asignaturas deben vehicularse en cada lengua, sino que lo hacen los centros. Los requisitos son cumplir con un mínimo del 25% de horas para castellano y otro 25% para valenciano, y entre un 15% de mínimo y un 25% de máximo para inglés (en el segundo ciclo de Infantil el inglés se incorporará con un 10% del horario curricular). Uno de los artículos especialmente criticados es el que señala que se promoverá que los centros sostenidos con fondos públicos vehiculen el 50% del tiempo curricular en valenciano y en 25% en inglés.

Duranteun tenso debate que se ha prolongado durante casi dos horas, el tripartito ha defendido la ley para que los estudiantes dominen las tres lenguas «en igualdad de condiciones y oportunidades». Especialmente duro ha sido el enfretamiento entre PP y Compromís. El diputado de la coalición Josep Nadalha indicado que la norma supone «un paso de gigante» en la educación valenciana tras décadas en las que la sociedad «aún arrastra muchos de los dogmas que impuso el franquismo, uno de ellos el monolingüismo en la escuela, la calle, el trabajo o los medios de comunicación».

Franquismo

Una propuesta, en su opinión «equilibrada», en la que ha negado que haya imposiciones «por mucho que lo digan PP o Ciudadanos», aunque ha admitido que no es la que le hubiera gustado a su partido. «Frente a las proclamas guerracivilistas y el supremacismo que querría eliminar las lenguas minorizadas, hemos elaborado esta ley de diversidad y pluralidad», ha afirmado Nadal.

En sus ataques a los populares, el parlamentario de Compromís ha señalado que lo que echa de menos es «una derecha valenciana dialogante que no responda a los intereses de Madrid»: «El PP está muy nervioso, cuando hagan limpieza nos podremos sentar con ustedes en la mesa».

La parlamentaria popular Beatriz Gascóha respondido que con esta «ley del engaño lingüístico tampoco van a acertar» porque «está hecha de espaldas a la sociedad y coarta la libertad de las familias».

Beatriz Gascó
Beatriz Gascó - EFE

Ha incidido en que se trata de una norma «nacionalista y sectaria» porque «van a imponer un modelo único con la recuperación de ese monolingüismo franquista».

«Es una dictadura lingüística», ha reiterado la diputada del PP, quien ha indicado que su grupo nunca ha estado en contra del valenciano, pero sí de las imposiciones como la de «un plurilingüismo sin inglés». Además, ha advertido de que el tripartito «son una fábrica de gente que no quiere hablar en valenciano porque les están cogiendo manía».

Durante su intervención también se ha producido un pequeño rifirrafe a cuenta de su afirmación de que si las horas de inglés «pueden oscilar» entre un 15% y un 25% quiere decir que pueden ser de un 0%, en lo cual «está la trampa». Ante lo cual la bancada del tripartito le ha replicado que significa que es un mínimo del 15% y un máximo del 25%.

Gascó también ha mostrado su «preocupación» por que Josep Nadal fuera uno de los autores de la nueva ley por uno de sus últimos tuits en el que criticaba la decisión de Consum de dejar de etiquetar en valenciano.

Por su parte, la diputada de Ciudadanos Mercedes Ventura, aunque ha reconocido que se ha intentado «suavizar» este «tercer intento de aplicar la ideología lingüística en las aulas», ha señalado que la normalización lingüística debe trabajarse «desde el consenso, alejándose de cualquier tipo de ideología» y, por ello, ha lamentado el artículo que establece, a su juicio, «una imposición en diferido» que puede dejar al castellano como lengua vehicular en el 25% del horario lectivo.

El diputado de Podemos César Jiménez ha alertado de que «no hacen ningún favor los partidos que relacionan el aprendizaje de lenguas con el nacionalismo» y ha pedido «no reducir el valenciano al ámbito del folclore».

Desde el PSPV, Ana Besalduch ha negado que «promover» signifique «imponer» y ha resaltado la necesidad de este nuevo instrumento ante los resultados de las «nefastas políticas educativas» del Consell anterior con una ley que «respeta la realidad sociolingüística de cada centro».