Imagen de la manifestación celebrada este lunes en Valencia
Imagen de la manifestación celebrada este lunes en Valencia - AFP
Política

El desafío soberanista catalán sacude Valencia

El impacto del conflicto separatista empaña una festividad del 9 d'Octubre marcada por la violencia inadmisible de ultras de extrema derecha

VALENCIAActualizado:

El conflicto separatista catalán empañó este lunes la festividad del 9 d'Octubre, Día de la Comunidad Valenciana. Un grupo de ultras de extrema derecha boicoteó con el empleo indamisible de la violencia la manifestación convocada por la Comisión 9 d'Octubre, liderada por Acció Cultural del País Valencià (ACPV), una entidad «hermana» de los secesionistas de Òmnium Cultural, que agrupa a partidos de izquierdas como PSPV, Compromís o la filial valenciana de ERC, y a sindicatos.

Los violentos, en cambio, no tenían en su punto de mira la cabecera de la manifestación, cuyo lema era de «Sí al valenciano». Pese a ello, y ante la ausencia de dirigentes del PSPV y Compromís, cerca de la pancarta que marcaba el comienzo de la comitiva se pudieron ver esteladas independentistas catalanas. Algo habitual, por otra parte, en las manifestaciones convocadas en Valencia con motivo del 9 'Octubre y del 25 de abril (aniversario de la Batalla de Almansa).

Los ultras trataron de impedir con el uso siempre injustificado de la violencia que otro grupo formado por integrantes de organizaciones secesionistas como la CUP, Arran o Endavant se sumaran a la marcha por las calles del centro de Valencia con la pancarta de «la independencia es el único camino» y mapas de los «países catalanes». UGT, uno de los convocantes de la marcha autorizada, ya había expresado públicamente que no compartía los postulados independentistas.

Conforme había avanzado ABC, la CUP y Arran no habían comunicado a la Delegación del Gobierno su intención de manifestarse, pese a que habían anunciado a través de las redes sociales que lo iban a hacer a la misma hora y desde el mismo punto que la marcha autorizada a la Comisión 9 d'Octubre.

Los ultras tampoco habían expresado a la Delegación del Gobierno a través de los cauces oficiales su voluntad de manifestarse. En los aledaños de la plaza de San Agustín se juntaron los extremos. Por un lado, un grupo de separatistas que defienden los «países catalanes» pero que no mostraron en ningún momento una actitud violencia. Por otro, varias decenas de miembros de grupos de extrema derecha. Los ultras se emplearon con violencia y obligaron a intervenir a la Policía.

De acuerdo con el parte oficial del servicio de emergencias 112 de la Generalitat trasladado a la Policía Nacional hubo dos heridos. Los ultras también agredieron a un fotoperiodista. No constan detenciones.

El delegado del Gobierno en la Comunidad Valenciana, Juan Carlos Moragues, ha condenado este martes las agresiones y ha anunciado que la Policía mantiene abierta una investigación. Por su parte, el presidente de la Generalitat, Ximo Puig, ha exigido la detención de los responsables de «alterar el orden público».

Imagen de los altercados en Valencia- ROBER SOLSONA

Las imágenes de la violencia en las calles de Valencia empañaron un 9 d'Octubre en el que se cumplían cuarenta años de la manifestación que reclamó «libertad, amnistía y Estatuto de Autonomía», marcado en 2017 por el conflicto separatista catalán desde el primer minuto. De hecho, la concesión de la Alta Distinción de la Generalitat a Joan Manuel Serrat ya fue un guiño del Gobierno que preside Ximo Puig al cantautor, tras los ataques recibidos por los separatistas tras su posicionamiento contrario a la consulta ilegal celebrada el pasado 1 de octubre.

El discurso del presidente de la Generalitat también estuvo marcado por la crisis territorial abierta por el desafío de los soberanistas al Estado de Derecho ante el que Puig propuso una suerte de pactos de la Moncloa entre los presidentes autonómicos para avanzar hacia un modelo federal.

En el antiguo Salón de Cortes de la Generalitat sonaron ayer los himnos de la Comunidad Valenciana y de España. Una diputada de Podemos hizo el gesto de la cuatribarrada durante la interpretación de la Marcha Real y una de Compromís no se levantó de su asiento.

Joan Manuel Serrat recibe la Alta Distinción de la Generalitat de manos de Ximo Puig
Joan Manuel Serrat recibe la Alta Distinción de la Generalitat de manos de Ximo Puig- ROBER SOLSONA

Más allá de los gestos, a Ximo Puig se le volvió a cuestionar sobre si hay riesgo de que se extienda el independentismo en la Comunidad Valenciana. Su partido, el PSPV, salía a la calle esa tarde con Acció Cultural del País Valenciá, una entidad «socia» de Òmnium Cultural en la Federación Llull, donde trabajan «por un futuro compartido para los países catalanes». El jefe del Consell lo volvió a negar: «Somos valencianos, eso no es objeto de debate». La imagen de la ciudad, plagada de banderas de España y de la Comunidad Valenciana durante las últimas semana, representa el reflejo visual de las palabras del presidente de la Generalitat.

Puig había hecho estas declaraciones rodeado de enseñas españolas en el arranque de la Procesión Cívica que cada año recorre el centro de la capital del Turia para acompañar a la Real Senyera y que tampoco estuvo exenta de tensión. Un grupo de simpatizantes de España 2000 relizó saludos nazis al paso de representantes de Compromís, además de proferir graves insultos. Los representantes de Podemos tampoco pudieron completar la marcha al resultar asediados por un grupo de exaltados y hubieron de ser escoltados por la Policía.

Imagen de los altercados provocados por ultras de extrema derecha en Valencia
Imagen de los altercados provocados por ultras de extrema derecha en Valencia- ROBER SOLSONA

Era el preludio de lo que a la tarde se convirtió en el 9 d'Octubre más amargo de los últimos años. Mientras miles de valencianos disfrutaban de las actividades lúdicas programadas con motivo de la celebración, en el centro de la ciudad se registraba un episodio de violencia inédito en los últimos años.