Imagen de la nueva sede de CaixaBank tomada este viernes en Valencia
Imagen de la nueva sede de CaixaBank tomada este viernes en Valencia - MIKEL PONCE
Independencia Cataluña

CaixaBank, el otro banco de Valencia

La entidad catalana disparó su cuota de mercado tras adquirir el emblema de la burguesía local por un euro

VALENCIAActualizado:

La crisis económica arrasó el sistema financiero valenciano. Al igual que la riada de 1957, el colapso del sector inmobiliario y el repunte de la morosidad se llevaron por delante al Banco de Valencia, Bancaja y la Caja de Ahorros del Mediterráneo (CAM). Solo Caixa Ontinyent superó el trance.

El desafío soberanista del Gobierno catalán ha propiciado que Alicante vuelva a albergar una de las principales plazas financieras de España, tras la decisión de Banco Sabadell de trasladar su domicilio social. CaixaBank ha tomado este viernes una decisión similar y cambia Valencia por Barcelona.

Más allá de la cuota de mercado de la entidad en la región (cercana al veinte por ciento en clientes), CaixaBank está unida a la capital del Turia por haber adquirido en noviembre de 2012 el Banco de Valencia al precio simbólico de un euro. La misma cantidad que la había costado la CAM al Sabadell.

El Banco de Valencia, emblema de la burguesía local desde su fundación en marzo de 1900, había recibido una inyección de 4.500 millones de euros procedentes de fondos públicos. En menos de un año, la banca catalana había tomado el control de dos de los referentes financieron de la Comunidad Valenciana. Aquella operación permitió a CaixaBank disparar su cuota de mercado en la región de poco más del trece por ciento al dieciocho y alcanzar una red de cuatrocientas oficinas y 2.000 empleados. En la actualidad dispone de 433 sucursales, de acuerdo con los últimos datos ofrecidos por el Instituto Valenciano de Finanzas (IVF) y cerca de un millón de clientes.

El traslado del domicilio social no comporta movimiento de empleados, por cuanto la entidad «cuenta con sedes corporativas y operativas en diversas ciudades de España».

Imagen de Puig y Fainé tomada el pasado mes de marzo en el Palau de la Generalitat
Imagen de Puig y Fainé tomada el pasado mes de marzo en el Palau de la Generalitat- ABC

En la actualidad, la fundación de la entidad trabaja en el proyecto para instalar un «CaixaForum» en Valencia. El Ágora de la Ciudad de las Artes y las Ciencias es el emplazamiento escogido para una iniciativa que supondrá una inversión de dieciocho millones de euros a los que se sumarán otros cinco anuales para actividades culturales.

Un presidente de la Liga Catalana

Mientras, de la marca del Banco de Valencia -una entidad que llegó a estar presidida durante viente años por Joaquín Reig Rodríguez, un diputado de la Liga Catalana- solo queda ahora la inscripción en la facha de la emblemática sede de la calle de las Barcas, en pleno centro financiero de la capital y escasos metros de la central de la extinta Bancaja.

Tras decantarse por Valencia, el presidente de Bankia, José Ignacio Goirgolzarri, no podrá seguir sosteniendo su máxima de que la entidad heredera de Bancaja y CajaMadrid es el «único gran banco valenciano». Desde esta semana se le han unido CaixaBank y el Sabadell. En apenas dos días, la Comunidad Valenciana ha recuperado las plazas financieras que había perdido en los últimos cinco años.